Hablar ruso, sentir Ucrania: el muro invisible que Moscú no pudo romper

Lejos de ser una sociedad fracturada por líneas lingüísticas rígidas, el país muestra cómo una nación puede integrar diversas identidades culturales dentro de un proyecto político común.

¿El idioma que una persona habla determina su lealtad política? Durante años, el Kremlin ha intentado convencer al mundo de que sí: que cualquier ciudadano que utilice el ruso en Ucrania sería, en el fondo, parte de una comunidad cultural alineada con Moscú y, por lo tanto, alguien que espera ser “protegido” o “liberado”. Sin embargo, la realidad social del país muestra algo muy distinto.

El capítulo dedicado a las identidades de los rusoparlantes en Ucrania escrito por Volodymyr Kulyk e incluido en el libro Descubriendo Ucrania: Su pueblo, su historia y su cultura examina precisamente esa idea y demuestra que la asociación automática entre idioma e identidad política resulta profundamente engañosa. El uso del ruso en Ucrania responde a trayectorias históricas, prácticas cotidianas y experiencias sociales complejas que no pueden reducirse a una simple alineación geopolítica.

Durante años se difundió una imagen simplificada del país: una Ucrania dividida entre un oeste ucranianohablante orientado hacia Europa y un este rusohablante naturalmente cercano a Rusia. Esta interpretación ofrecía una explicación cómoda para las tensiones políticas internas, pero nunca reflejó con precisión la realidad social. La investigación sobre identidades lingüísticas revela un fenómeno mucho más interesante: el desajuste entre lengua e identidad.

Millones de ciudadanos utilizan el ruso en su vida cotidiana —en el trabajo, en la familia o en el espacio público— pero al mismo tiempo se consideran plenamente ucranianos. Para ellos,........

© BioBioChile