Ajustar el presupuesto, desajustar la dignidad
Aquí hay un punto de fondo: la pobreza no es solo una condición económica, es una vulneración de derechos. Y cuando el Estado no alcanza, la sociedad civil no puede —ni debe— reemplazarlo.
Hay decisiones que no se miden solo en cifras, sino en sus consecuencias humanas. El eventual recorte o descontinuación de programas sociales en Chile no es un ajuste técnico más: es una interrupción en trayectorias frágiles, en procesos largos y difíciles que buscan sacar a miles de personas de la exclusión y la pobreza severa.
Durante años, el país ha avanzado —lentamente, pero con sentido— en construir una red de protección para quienes más lo necesitan: niños y jóvenes fuera del sistema........
