Bukele en Chile: ¿Qué tipo de política exterior queremos construir? |
El problema no está en que una coalición tenga preferencias internacionales. Todas las tienen. El problema aparece cuando esas preferencias sustituyen la pregunta elemental de toda política exterior: qué le conviene a Chile en el largo plazo.
La eventual visita de Nayib Bukele a Chile no debería leerse sólo como una anécdota diplomática ni como una fotografía incómoda. Es, más bien, una oportunidad para hacerse una pregunta bastante más importante: ¿qué tipo de política exterior quiere construir Chile en los próximos años? Una ordenada por intereses duraderos, capaz de sobrevivir a los gobiernos, o una política exterior organizada por las afinidades ideológicas de la administración de turno.
La pregunta vale para todo gobierno, presente, pasado y futuro. Porque una cosa es recibir a un presidente extranjero, hablar con él, escuchar su experiencia y mantener canales abiertos. Otra muy distinta es convertir esas cercanías en señal de pertenencia, en marca política o en brújula estratégica. La política exterior chilena no puede funcionar como una extensión internacional del entusiasmo de una mayoría circunstancial.
El problema, entonces, no es recibir a Bukele. El problema es convertir esa visita en una señal de orientación política. Vista aisladamente, puede ser un gesto diplomático discutible, pero........