menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La cultura del tonto pillo

33 0
20.03.2026

El “tonto pillo” es, en ese sentido, algo más que un personaje cultural. Es un síntoma de una ambigüedad moral más profunda: la dificultad para sostener, de manera consistente, los principios que decimos defender.

Chile suele describirse a sí mismo como un país serio, institucional, respetuoso de la ley. Esa es, al menos, la imagen que nos gusta proyectar: una sociedad razonablemente ordenada, donde las normas existen y las instituciones funcionan. Sin embargo, bajo esa superficie persiste una corriente cultural más profunda y más ambigua que rara vez se examina con suficiente honestidad: la cultura del “tonto pillo”.

El “tonto pillo” no es necesariamente el delincuente profesional ni el criminal violento que ocupa las portadas de los diarios. Tampoco es simplemente el pícaro simpático del folklore criollo. Es una figura más cotidiana y, precisamente por eso, más reveladora: el que obtiene ventaja burlando las reglas, el que saca provecho de los resquicios, el que logra pasar por encima de la norma sin sentirse realmente culpable. En esa lógica, la viveza se confunde con inteligencia práctica y la transgresión menor termina siendo celebrada como habilidad.

No estamos hablando aquí de cultura popular —que es rica, creativa y profundamente legítima—. Hablamos de otra cosa: de una degradación cultural donde el mérito........

© BioBioChile