Baja la pobreza, pero la desigualdad sigue marcando el límite del desarrollo

La pobreza se puede reducir, está demostrado. Pero mientras no enfrentemos con decisión la desigualdad social, económica y territorial, el desarrollo seguirá siendo injusto e incompleto.

La desigualdad territorial sigue siendo una de las expresiones más brutales de la injusticia social en Chile. No es lo mismo vivir en una gran ciudad que en comunas rurales y apartadas como Tirúa, Contulmo, Quilleco, Mulchén, Antuco, Alto Biobío o Santa Bárbara.

Allí todo cuesta más: el transporte, los servicios, la inversión pública. Esa desigualdad no siempre se incorpora adecuadamente en la evaluación de proyectos y termina castigando a las familias........

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