Keiko Fujimori y la esperanza de volver a creer en el Perú
Hay momentos en la historia de un país en que una elección deja de ser solamente una competencia entre candidatos y se convierte en una expresión de esperanza colectiva. Eso es, probablemente, lo que acaba de ocurrir en el Perú.
Con la proclamación oficial de Keiko Fujimori como presidenta para el período 2026-2031, concluye un largo proceso electoral y comienza una etapa que estará marcada por una enorme expectativa ciudadana.
En sus primeras palabras tras ser proclamada, Keiko habló de responsabilidad, de humildad y de la necesidad de iniciar una transición seria, convocando a los mejores equipos para enfrentar los problemas más urgentes del país. Es una señal de que comprende el tamaño del desafío que tiene por delante.
Pero el verdadero mandato que recibió no se explica únicamente en las urnas. Se explica en la vida cotidiana de millones de peruanos.
En el bodeguero que abre su negocio antes del amanecer con la incertidumbre de si volverán a cobrarle una extorsión. En la madre de familia que espera que sus hijos regresen seguros del colegio. En el agricultor de la sierra que quiere que el desarrollo también llegue a su comunidad. En el emprendedor de la costa que necesita estabilidad para invertir y generar empleo. En el joven de la Amazonía que espera tener las mismas oportunidades que cualquier otro peruano. El Perú de la costa quiere volver a crecer. El Perú de la sierra quiere que el progreso llegue con igualdad de oportunidades. El Perú de la selva quiere dejar de ser una........
