La zanja lenta y la reconstrucción rápida |
La pregunta entonces empieza a instalarse sola: ¿quieren realmente expulsar a los ilegales, o el tema cumplió, ya pasó, y ahora pasó a ser administrado con moderación tecnocrática?
Uno de los aciertos en la pasada campaña electoral es lo que logró José Antonio Kast al instalar una idea simple y poderosa: Chile vivía una emergencia de seguridad. Incluso puso hasta un contador de días para avisarle a los ilegales que mejor se iban en ese momento con todas sus cosas, pues el 11 de marzo iban a ser expulsados con lo puesto. También hizo ver que como era una emergencia se iban a tomar medidas duras y rápidas.
En contraste el gobierno de entonces presentaba resultados, datos y conceptos correctos, pero no era una discusión académica ni un debate sobre indicadores comparados de homicidios. Era la pelea por las sensaciones y ganó la que planteaba que el Estado había perdido el control. Fronteras abiertas, barrios capturados por el narco, comercio ilegal, migración irregular desbordada y policías desmoralizadas. Y buena parte culpa de la izquierda al relativizar el problema y priorizar los derechos humanos de los delincuentes.
Por eso la entrevista de la ministra Trinidad Steinert reciente en el diario La Tercera produce una disonancia difícil de ignorar. Mientras en campaña se hablaba de cambios rápidos, la ministra apela ahora al “sentido común” para explicar que retomar el........