Cuando el dolor se multa: el bullying no se resuelve con castigos

El bullying no se soluciona con miedo a una multa: Se enfrenta con adultos presentes, comunidades que se hacen cargo y niños a los que se les enseña, de verdad a convivir.

Hay algo incómodo en intentar ponerle precio al dolor. $3,5 millones, en este caso.

Esa es la multa que podrían enfrentar los apoderados de menores que ejercen bullying. Y aunque la medida busca enviar una señal clara —que la violencia no se tolera—, deja una pregunta que incomoda: ¿Esto realmente cambia lo que pasa dentro de una sala de clases?

Porque el bullying no es solo una mala conducta que se corrige con castigo. Es, muchas veces, la expresión de algo más profundo.

Detrás de un niño que agrede, suele haber alguien que no sabe cómo manejar lo que siente. Un niño que no aprendió a poner en palabras la rabia o la frustración, o que crece en entornos donde la violencia —explícita o silenciosa— es parte de lo cotidiano. Eso no justifica el daño, pero sí nos obliga a entenderlo si queremos evitar que se repita.

Y al otro lado está quien lo vive.

El que deja de querer ir al colegio, el que se siente solo, expuesto, inseguro, el que empieza, poco a poco, a apagarse. Ese daño no se........

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