Pasillo a Vinicius

Vini, Balón de Oro. Mientras que la grada de Cornellà cantaba “Vinicius balón de playa”, el brasileño esbozó una sonrisa y sacó a pasear su descomunal talento para gritar al mundo entero “¡aquí estoy yo!”. Puso su firma de oro en un doblete memorable con dos golazos de highlights. Dos obras de arte. Dos goles de museo. Dos dianas de alta definición. Dos mamporros a ese pasillo de nunca jamás que tenía a los culés frotándose las manos pensando en el Clásico del próximo domingo. Ni pasillo ni gaitas. Vini tendrá muchos defectos, pero lo que nadie puede discutirle es que siempre da la cara por el Madrid, se deja la piel en todos los partidos y jamás se borra. Siempre está disponible, nunca se lesiona, jamás busca excusas. Ya supera la veintena de goles por quinta temporada consecutiva, logro que en este club sólo consiguieron Pahiño, Di Stéfano, Puskas, Hugo Sánchez, Raúl, Cristiano y Benzema. Casi nada. Y mientras Vini nos arrancaba una sonrisa en territorio perico, Mbappé aterrizaba en........

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