Trump no midió el orgullo de Italia
Fue el 5 de diciembre del año pasado. En el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington, Infantino le concedió a Donald Trump el primer Premio FIFA de la Paz, una suerte de desconcertante desagravio futbolístico después de que el Nobel del ramo, para el que se había postulado, le hiciera acertadamente la cobra. Dos meses más tarde, el presidente estadounidense despejaba de volea el galardón al ordenar el bombardeo de Irán, cuya selección se había ganado su participación en la Copa del Mundo. Metralla contra el fútbol, la misma que........
