De Julián depende un perdón exprés

El portazo. Sucedió el 10 marzo. Julián Alvarez le había metido dos goles al Tottenham en Champions. Era su primer doblete en cinco meses y medio. También sería el último. Entonces soltó aquel “puede ser que sí, puede ser que no” al ser preguntado sobre su continuidad en el Atlético. Era el preludio del de portazo. Lo repitió, más alto, tras el triunfo de Argentina sobre Austria en el Mundial: “Lo mejor es una transferencia”. Resulta extraordinaria la capacidad de los futbolistas para aguar fiestas. Cristiano y Bale anunciaron su adiós al Madrid dos minutos........

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