Una Brasil contra natura

Un juego muy discreto, un futbolista por encima de casi cualquier otro y un entrenador al que la historia reconoce su perseverancia, conocimiento y convicción. Es el relato actual de Brasil, dependiente de Vinicius y esperanzada con Ancelotti, aunque su fútbol da para poco. El sufrimiento extremo que cargó contra Japón pone en evidencia su realidad, pero también la gallardía de una selección capaz de elevarse por encima de sus propias virtudes. De alguna manera, juega contra su propia naturaleza, alejada de la época gloriosa. Pero no se olviden de ella.

Brasil es una selección reactiva, poco proclive a construir con velocidad el juego, sin finura ni habilidad en espacios reducidos. La falta de talento es alarmante, empezando por dos laterales burocráticos (Danilo y Douglas Santos), un mediocentro que no resiste el paso de los años pese a una dignidad fuera de lo común (Casemiro), un........

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