Presa odia al Rayo
Para Raúl Martín Presa el Rayo Vallecano no nació el 29 de mayo de 1924, como para el resto de los mortales. Él sólo lo concibe desde el 5 de mayo de 2011, cuando consiguió -por razones aún poco claras- echarle el guante al 97,82% de las acciones del club y por el módico precio de 961 euros. Desde entonces, su palabra es ley y el resto son enemigos. A eso se reduce su mundo. Presa odia el Rayo Vallecano, porque no es su Rayo Vallecano.
Autodenominado inventor con chorrocientas supuestas patentes en su haber, Presa ha inventado en las últimas semanas un nuevo e inaudito fenómeno: que un club que casi gana un título europeo… tres meses después esté sin casa en la que jugar. Con la afición negándose siquiera a viajar 14 kilómetros hasta Leganés porque no le soporta, el vestuario otra vez abiertamente en armas y parte de él queriendo huir en desbanda, leyendas de ayer y de hoy como Cota y Trejo pidiendo que se largue y hasta el Alavés poniéndole la cara roja con un comunicado acerca las entradas para el exilio en Butarque. Récord mundial de caída libre.
Pero aunque otras veces acorralado, nunca afloja. Dictadorzuelo de puertas adentro, victimista siempre hacia fuera. “Parece que nos quieren en Segunda”, va deslizando. Que el Rayo haya comenzado la Liga sin un solo lateral izquierdo en la plantilla tras ingresar 42,4M€ en ventas es culpa de los políticos, claro que sí. El cinismo por bandera. Más que nada porque a Presa le han reído las ocurrencias en LaLiga, en la RFEF, anteriormente en la Asamblea de Madrid y siempre en demasiados medios de comunicación. A otros que no le bailan el agua, los veta, mientras conspira para que periodistas que le molestan pierdan su trabajo. Pero los tiempos puede que estén, como cantaba Bob Dylan, a-changin’.
Tiene que ocurrir, por puro peso por tanta tropelía. En su megalomanía, Presa cree saber más de fútbol que sus entrenadores, que sus futbolistas, que sus directores deportivos y hasta que el responsable del marketing. A unos les ha querido endosar caprichos esperpénticos como el de James, a otros les ha incumplido promesas........
