A veces aceptamos bolívares a BCV, dólares en efectivo bienvenidos
El neón opaco de la Avenida Lara parpadeaba como un pulso eléctrico en medio de la noche de Valencia, bajo el cielo pesado de Carabobo, los bares alineados a lo largo de la arteria vial ya no eran simples expendios de licor; se habían transformado, por la fuerza de las circunstancias y la palabra, en auténticas fortalezas dialécticas, en la entrada de "El Bastión de la Rima", el poeta Douglas Linares vigilaba la acera con la mirada afilada.
Tenía una orden estricta grabada en la mente, una consigna que compartía con el resto de los bastiones de la avenida "no dejar pasar a un solo gringo ni a un agente israelí" La pureza del debate que se gestaba adentro, entre el humo de cigarrillos y el chocar de los vasos, no puede ser contaminada por la infiltración extranjera, puertas adentro, la resistencia toma su forma más pura.
Sabino Gómez, con un cuaderno bajo el brazo, dicta cátedra desde una mesa de madera crujiente, desarmando teorías imperiales con la misma facilidad con la que se destapa una botella a su lado, Fidel Fernández y Dámaso el Pérez hilan discursos de soberanía, transformando la barra del bar en una trinchera ideológica donde cada rima es un disparo certero contra la hegemonía global, la logística del lugar se mueve con la precisión de un reloj militar, pero con la gracia de la noche valenciana.
Las trabajadoras de los........
