Es procedente, una querella contra Trump, como Jefe de Estado |
El artículo que traigo a colación, es de la autoría de mi General Mario Arveláez, compañero de la vieja vanguardia paracaidista, de eso hace más o menos 48 años. El contexto es una narrativa histórica pero que llevándolo a término jurídico y jurisprudencial, constituye sin lugar a dudas, el cuerpo del delito o los hechos debidamente narrados o redactados dentro del marco argumentativo judicial.
En donde nuestro Maestro de Maestros, el ilustre Jurisconsulto y profesor de asesores jurídicos, si me refiero a nuestro distinguidísimo Constitucionalista Doctor Hernán Escarra. Dictaría una excelente clase magistral, dictándole a sus asistentes asesores, la forma y fondo del libelo querellante –victima que demanda- es procedente incoar, por ante la Corte Internacional de Justicia.
Esta Corte Internacional de Justicia (CIJ) no juzga individuos, sino Estados, resolviendo disputas entre ellos y emitiendo opiniones consultivas, mientras que la Corte Penal Internacional (CPI) es la que sí juzga a individuos por crímenes atroces como genocidio o crímenes de guerra, siendo crucial no confundirlas, ya que la CPI es un órgano independiente del sistema de la ONU establecido por el Estatuto de Roma.
No cabe duda que el contenido del artículo de mi General Arvelaez, constituiría los hechos del libelo de la demanda. Disfruten este artículo que transcribo a continuación: "... EE.UU. "ROBÓ" EL PETRÓLEO DE VENEZUELA. LA HISTORIA DE UN SIGLO DE SAQUEO. (Nuevamente, pretenden ir por más) Pero………
Nathali Gómez
Publicado: 19 dic 2025 RT
Las calles de Washington y Nueva York fueron cubiertas totalmente con el asfalto venezolano, arrancado por las ávidas empresas estadounidenses, que gozaron de privilegios y de condiciones más que ventajosas para la extracción de recursos durante finales del siglo XIX y todo el siglo XX.
Una de las historias del expolio que permitió a los estadounidenses desplazarse por vías hechas con recursos venezolanos se inició en 1883, cuando el Gobierno de Antonio Guzmán Blanco les otorgó a la empresa estadounidense New York & Bermudez Company, una "concesión exclusiva" para la explotación de asfalto por 25 años en el antiguo estado Bermúdez (actual estado Sucre), recoge Fundación Polar.
La firma estadounidense se situó cerca del lago Guanoco, considerado como el lago de asfalto más grande del mundo, cuya extensión es de 4km². Allí comenzó a construir instalaciones en 1886 y, dos años después, su concesión fue extendida por 99 años. A partir de 1891 se iniciaron las exportaciones a EE.UU.
Injerencia política y petróleo
New York & Bermudez incumplió lo acordado con el Gobierno y entró en un largo conflicto legal por concesiones con otros contratistas, que buscaron "apoyo tanto en EE.UU. como en Venezuela, utilizando todos los medios disponibles, desde el recurso legal hasta el soborno", refiere la Fundación Polar.
Como los tribunales fallaron a favor de la estadounidense Warner-Quinlan y de la local Venezuelan Mine, la New York & Bermudez culpó al presidente de ese entonces, Cipriano Castro, de ordenar la decisión, por lo que financió su derrocamiento. Este tipo de injerencia sigue siendo una de las prácticas de las corporaciones para 'defender' sus intereses.
Tras la batalla legal, quedó al descubierto el apoyo de Washington a la New York & Bermudez. Este escándalo no impidió que esa empresa, cuyas acciones compró la estadounidense General Asphalt Company, siguiera operando en Venezuela hasta 1935.
Las concesiones de regalo
Cuando las concesiones se entregaban a venezolanos, estos las traspasaban a compañías extranjeras, que se valían de trampas legales para obtener cada vez más licencias de operación en el país. Aunque el llamado 'oro negro' aún no tenía la relevancia económica del asfalto en el siglo XIX, la historia cambió en la centuria siguiente.
El primer código nacional minero, según el libro "Petróleo en Venezuela. Una historia", se estableció el 15 de marzo de 1854. Allí "se dio por sentado que la nación conservaba el dominio de los depósitos del subsuelo", pero no estaba dicho expresamente, lo que fue corregido en 1855.
Hasta 1904 las concesiones de crudo se otorgaron bajo esos principios. Ese año, en el Gobierno de Castro se creó una ley minera que establecía que las empresas tendrían que pagar impuestos de 2........