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José Martí: hijo de Bolívar, heredero de su antorcha

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28.01.2026

José Martí es –sin duda- el continuador del Proyecto Bolivariano a finales del siglo XIX. Primero desde la palabra va gestando la resurrección del Libertador (Lourdes Ocampo Andina, 2012) proponiendo una mitología constituyente. Luego, como la crisálida, vive su propia metamorfosis catalizada por el amor infinito que siente por la libertad de su patria oprimida. De la tribuna y la reivindicación textual salta a la transfiguración del héroe que, habiéndolo invocado como referente inspirador, lo encarna a todo riesgo poniendo el pecho ejemplar en los combates que anunciaban una lucha más compleja y prolongada. He allí la vigencia del pensamiento, del ejemplo, de la dignidad, de estos prohombres de la gesta emancipadora de nuestra Abya Yala.

El legado heroico y literario de Martí bien podría calificarse como la excelsa continuación de las aspiraciones ciudadanas del Libertador. La vigencia del bolivarianismo como Doctrina de la emancipación latinoamericana y caribeña, se demuestra en la continuidad que le dieron los más preclaros revolucionarios de todos los tiempos, cada cual con sus aportes y especificidades. Es el caso del cubano José Martí, el más aventajado continuador del bolivarianismo a finales del siglo XIX.

Nos invitaba a amar a Bolívar como un padre, a rendirle honores más allá de los escollos, a materializar su proyecto inconcluso para nuestros pueblos. Martí oficia sobre el agradecimiento a los próceres como elixir de la construcción de ciudadanías patrióticas en un continente acechado por opresores foráneos.

El ideario de Martí es una antorcha viva iluminando entre las penumbras que imponían el agonizante Imperio Hispano y el gestante engendro imperialista de Norteamérica: "Los pueblos de América son más libres y prósperos a medida que más se apartan de los Estados Unidos". (Patria, Nueva York, 22 de septiembre de 1894)

Según Francisco Pividal, José Martí "tomó en sus manos toda la carga histórica de Latinoamérica para continuar, con mayor profundidad y radicalización la obra de Bolívar: pensamiento precursor del antiimperialismo".

Las ideas bolivarianas fundamentales de independencia, soberanía, fuerza moral, justicia social, libertades públicas, todas ellas forman una fértil amalgama en el pensamiento político martiano. Lo mismo ocurre con la estrategia de la unidad latinoamericana y caribeña como medida de aseguramiento de la estabilidad de nuestras repúblicas, y con todas las expresiones de un humanismo que, al decir de Pablo Guadarrama, adquiere carácter práctico en "el heroico ejemplo personal".

Sobre la convocatoria del Congreso de Panamá, dijo Martí: "Uno de los sueños más hermosos y visionarios de Bolívar fue la unión de los países hispanoamericanos independizados en una gran confederación de Estados. Para él, esa era la única vía que podía mantener la invulnerabilidad de la independencia alcanzada frente a los apetitos imperiales de la época, sobre todo frente a los que ya se veían venir desde el Norte".

A propósito del desdén de los Estados Unidos por nuestras luchas de independencia, en 1889 escribía Martí: "No fue nunca la de Norte América, ni aun en los descuidos generosos de la juventud, aquella libertad humana y comunicativa que echa a los pueblos, por sobre montes de nieve, a redimir un pueblo hermano, o los induce a morir en haces, sonriendo bajo la cuchilla, hasta que la especie se pueda guiar por los caminos de la redención con la........

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