El ataque del 3 de enero de 2026 fue un golpe contra la Internacional Antifascista creada por Nicolás Maduro
Además de apoderarse del petróleo, el oro, todos los abundantes recursos nacionales, y hacer alarde del poderío militar en un vecindario latinoamericano y caribeño acoquinado (excepto Cuba y Nicaragua, y México a su manera), ¿por qué otra razón Estados Unidos atacó Venezuela y secuestró a Nicolás?
Obviamente destruir la Revolución Bolivariana fue un objetivo estratégico del imperialismo yanqui este cuarto de siglo, y logrado en gran parte el mismo, no tengo duda que tratarán de ir más allá: descuartizar a Venezuela, balcanizarla, en alianza con las oligarquías carroñeras que gobiernan las cercanías, y en función de los intereses de las transnacionales gringas que venían perdiendo poder en la región.
Vimos como al mes de la agresión el criminal Donald Trump reunió a una pandillita de presidentes cipayos bajo una denominación tan poco original como la pobreza intelectual del aberrado ricachón: "Escudo de las Américas", el complemento de la juguetería bélica para la "Lanza del Sur". Esto es política por otros medios. Pura y dura. Prácticas de tiro al blanco con lanchas de países caribeños. Jactancia presidencial de estar ganando guerras en par de horas, y dinero con el petróleo venezolano robado, por ejemplo, que se ufanan de controlar y que ha generado una fortuna en seis meses. Se estiman entre catorce y diez y seis mil millones de dólares de ingresos petroleros -sin contar los barcos que asaltaron antes del ataque del 3 de enero- que el gobierno de Trump se ha apropiado en detrimento del pueblo y la soberanía venezolana. Sin embargo, algunos aplaudieron una supuesta -cínica, burlona, desgraciada- ayuda humanitaria con la tragedia por los sismos del 24 de junio.
Entonces voy a la revelación que quiero hacer en esta reflexión.
En septiembre de 2024, el Presidente Niccolás Maduro convocó en Caracas el Primer Encuentro Internacional Antifascista que tuvo como propósito alertar a los países y pueblos latinoamericanos y caribeños acerca del peligro inminente del neofascismo mundial y la nueva hegemonía que los imperios intentan imponer.
Superadas las horas aciagas de violencia interna con que quisieron destruir la estabilidad alcanzada con el liderazgo del Presidente Nicolás Maduro -tras una década de guerra híbrida que mermó gravemente el Ingreso Nacional e implicó la trama de un fantoche "gobierno interino" que facilitó el saqueo de valiosos activos venezolanos-, nuestro país pasó a tomar la ofensiva política al convocar la iniciativa más trascedente de los últimos tiempos: el Congreso Mundial contra el Fascismo, Neofascismo y expresiones similares, realizado en Caracas los días 11 y 12 de septiembre de 2024 en homenaje a Salvador Allende, con un esfuerzo........
