La Gran Norteamérica la última locura de Trump
La falta de respeto de Trump por el derecho Internacional es cada vez más evidente Su última interpretación de la Doctrina Monroe se llama Gran Norteamérica» es una estrategia geopolítica para 2026 presentada por la administración Trump con el objetivo de redefinir el perímetro de seguridad de Estados Unidos, desde Groenlandia hasta Venezuela y el Canal de Panamá. Esta iniciativa busca consolidar los intereses económicos y de seguridad en todo el continente, creando un «superbloque» para proteger las cadenas de suministro y los recursos frente a la competencia global, especialmente la de las potencias del Este. Es evidente que el megalómano de la Casa Blanca no ha tomado en cuenta las diferencias culturales que hay entre la antigua América Española , católica y culturalmente Latina y la antigua América Anglófona y evangelista. A primera vista parece una receta de seguridad que provocará graves resistencias que pueden ser explotadas fácilmente por Rusia y China para hacer explotar todo el continente en una lucha de resistencia con 700 millones de personas de un lado que se negaran a ser subalternos de Washington porque para comenzar se consideran culturalmente muy superiores a los norteamericanos tanto que sus pensums de estudios superiores son tan cosmopolitas como los europeos.
Parece que el fácil triunfo obtenido sobre Maduro en Caracas y la adulación de un servil sionista como Milei se le han montado a su cabeza megalómana. Es probable que esté pensando en repetir la experiencia norteamericana en Filipinas donde borraron el español con un genocidio. Un proyecto parecido al que tenía la sionista Victoria Nuland para borrar la lengua rusa en Ucrania mediante el genocidio que Zelensky quiso cometer en las regiones de tradición rusa en Ucrania. Para los anglo- sionistas el genocidio es casi congenito de los pueblos se creen escogidos por Dios para dominar el mundo. Ante un pueblo cuya mayoría cree en la Biblia y su fabuloso cuento inspirado por Dios; pero trate usted de venderle esa fábula a los chinos cuya historia se remonta a tiempos más antiguos que aquellos a los que pretende remontarse la Biblia. Los Estados Unidos cometieron el primer genocidio cometido en America con el exterminio de su población nativa y ahora con la expulsión de la población mestiza de habla hispana que se vieron obligados a huir del hambre causada por la libre importación de productos agricolas subsidiados por el Farm Bill de Estados Unidos con cuyos precios artificiales no podían competir. Por buscar su pan en Estados Unidos fueron declarados delincuentes y tratados como tales; separando sin clemencia a padres de sus hijos menores en una abierta violación de los derechos humanos. Algo que en la corroída mente de Trump es casi una manía. Una manía insensata porque Estados Unidos no puede permitirse más enemigos designados porque tanto Rusia como China los superan militar y económicamente. Los descubrimientos militares de Rusia y China ya muestran el mundo del futuro donde los portaviones son una reliquia de las estrategias de la Segunda Guerra Mundial, como bien se ha visto en la Guerra de los doce días y ahora con la guerra contra Irán.
