El poder como escudo: Netanyahu, Zelensky y Trump ante la historia

Hay un patrón que se repite en la política contemporánea: líderes que acumulan escándalos o enfrentan amenazas legales graves y responden, no con transparencia, sino con distracción, conflicto o la consolidación del mando.

Benjamin Netanyahu en Israel, Volodimir Zelensky en Ucrania y Donald Trump en Estados Unidos representan tres variantes de este fenómeno. Aunque sus circunstancias y niveles de responsabilidad difieren, comparten una estrategia medular: cuando el poder personal peligra, la narrativa pública debe ser redirigida.

Netanyahu es el caso más evidente. Durante años ha enfrentado un juicio por corrupción, fraude y abuso de confianza respaldado por evidencia formal de la fiscalía de su propio país. En este contexto, la guerra en Gaza adquiere una dimensión que trasciende lo militar. Desde octubre de 2023, ha presidido una campaña con un costo humano devastador que llevó a la Corte Penal Internacional a emitir una orden de arresto en su contra por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Es un hito sin precedentes para el líder de una democracia occidental. Internamente, su gestión se ha caracterizado por bloquear acuerdos de alto al fuego y tensar relaciones con aliados como Estados Unidos, mientras intentaba una reforma judicial para subordinar la Corte Suprema al Parlamento. La sociedad israelí reconoció en estas maniobras un intento de demoler el único contrapeso capaz de detenerlo. La ecuación es cínica: mientras persista el estado de emergencia, el juicio puede esperar. Para él, el beneficio no reside en ganar la guerra, sino en evitar que termine.

En Ucrania, el mandato de Zelensky........

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