¿De verdad pueden hacerlo? Levanten la mano los venezolanos que están en desacuerdo

La reciente declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su intención  de controlar las ventas de crudo venezolano desde la Oficina Oval, acompañada por el  anuncio del secretario de Energía, Chris Wright, constituye un acto de abierta injerencia en  los asuntos internos de Venezuela. Más aún, se trata de una narrativa que pretende legitimar  la subordinación de nuestra soberanía energética a intereses foráneos, bajo el disfraz de  “beneficio compartido”. 

El derecho internacional es claro: ningún Estado puede arrogarse la facultad de administrar  los recursos naturales de otro país. La Carta de las Naciones Unidas, en su artículo 2,  establece el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados y la obligación  de respetar su soberanía. Pretender que el petróleo venezolano sea comercializado bajo la  supervisión directa de un mandatario extranjero viola este........

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