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Es la economía, estúpido (Tercera parte) ¿Cómo destruyeron PDVSA (II)?

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13.10.2019

La verdad está en los números

En el artículo anterior "La destrucción de PDVSA", mostramos números contundentes sobre el estado y fortalezas de la empresa, tal como la entregamos a maduro en agosto de 2014. Existe abundante información sobre la situación de la industria, luego de 10 años de nuestra conducción (2004-2014).

Estos datos son números incontestables, reales, auditados de acuerdo con la normativa internacional vigente para empresas petroleras, las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), por la prestigiosa firma internacional de Auditores Externos KPMG, reconocida en el mundo entero por su trabajo y transparencia. Estas cifras pueden ser objeto de análisis y verificación por cualquier ciudadano, institución o universidad del país.

Desde que asumimos la conducción de la empresa, el 10 de octubre de 2004, hasta agosto de 2014, uno de nuestros principales empeños y objetivos fue siempre el de hacer una gestión transparente y de cara al país; sujeta siempre al escrutinio público y a las distintas instancias de control de la empresa establecidas por la ley. Por ello, de manera escrupulosa, nos subordinamos y sometimos a los procedimientos, normas, leyes y mecanismos de rendición de cuentas.

Los ministros que me acompañaban en la Asamblea de Accionistas de la empresa eran testigos y pueden dar fe del proceso de revisión de los resultados de la misma, la rendición de cuentas que la Junta Directiva hacía, de su desempeño , donde se brindaba información de la situación y desarrollo de la industria, además que hacían sus comentarios y observaciones, las cuales nunca faltaban y eran atendidas oportunamente.

Todos los sectores relacionados con la industria petrolera pueden dar fe, y seguro recuerdan, nuestros eventos anuales de rendición de cuentas de PDVSA en el Salón Simón Bolívar de La Campiña, donde yo mismo, como presidente, exponía de manera pública, con presencia de los medios de comunicación, las autoridades del Estado, nuestros socios privados, el sector financiero y los trabajadores, nuestros resultados correspondientes al año fiscal que culminaba.

Estas exposiciones eran acompañadas con la presentación y publicación de los Estados Financieros de la Empresa, auditados por KPMG, incluyendo sus notas y observaciones, así como, su opinión general sobre el estado financiero de la compañía .

También se escuchaba y hacía público el Informe del Comisario Mercantil, representante del ministerio de Petróleo. Estas presentaciones se hacían ante un público conocedor de la materia, nuestros socios internacionales, el sector financiero y autoridades de instituciones del Estado.

Por otra parte, cada año se recibían observaciones emanadas de la Contraloría General de la República, producto de la actuación de su Oficina de Auditoría Fiscal, que operaba dentro de las propias instalaciones de PDVSA, y que tenía acceso a todas las actuaciones y procedimientos de ésta y de las leyes a las cuales está sujeta.

Finalmente, el periplo de rendición de cuentas también incluía la presentación de nuestros resultados e informes de gestión ante la Asamblea Nacional, que los remitía a la Comisión de Energía y a la Comisión de Contraloría, para su aprobación.

Como responsables de la administración de la empresa, acudíamos personalmente ante dichas comisiones, para aclarar cualquier duda del órgano legislador, que tiene dentro de sus facultades el control de la gestión gubernamental.

Nos empeñamos, yo personalmente insistía en ello, en que toda la información relativa a la gestión de PDVSA fuese del conocimiento de las autoridades, comenzando por el propio presidente Chávez, quien estaba informado al detalle y casi a diario, del desempeño de la empresa, al ministerio de Finanzas y al Banco Central, con los que, de manera semanal, revisábamos los aportes fiscales del sector petrolero, impuestos y regalías, nuestros socios y relacionados, los reportes a la OPEP, así como, y de manera fundamental, al público.

Por ello, publicábamos nuestros Estados Financieros, nuestros Informes de Gestión y nuestros balances por todos los medios posibles: imprimíamos y distribuíamos miles de estas publicaciones, que además eran de acceso libre a través de nuestra página, así como, de la del ministerio de Petróleo.

Siempre estábamos en contacto con los medios de comunicación nacionales e internacionales, medios especializados que siempre encontraban información o respuesta a sus dudas o inquietudes. Era de nuestro mayor interés que nuestra gestión fuese conocida, y mostrar al país, al Estado y al sector petrolero internacional, el estado financiero, resultados y gestión de la empresa más importante de Venezuela.

Yo los invito a revisarlos, más allá de cualquier posición política o lejos de los prejuicios que nublan el entendimiento; reto a maduro a que hagamos un debate sobre lo que ha sucedido en la industria petrolera, pero más allá de su disposición o no a discutir abiertamente y de cara al pueblo venezolano, me parece de lo más importante, abrir un serio debate en el país de lo que ha pasado con nuestra principal empresa, nuestra punta de lanza, estandarte de nuestra economía e instrumento de soberanía nacional: PDVSA.

En cualquier debate serio, donde prevalezca el respeto y el profesionalismo, se puede desmontar la burda patraña del madurismo y de algunos sectores irracionales de la oposición, que acusan a nuestra gestión (2004-2014), durante el gobierno del presidente Chávez, de la destrucción de PDVSA.

En algún momento, cuando pongamos de un lado el odio y la manipulación mediática, podremos y debemos desenmascarar lo que ha sucedido en nuestra empresa, a partir de agosto de 2014, hasta nuestros días: cómo maduro y sus equipos al frente de la misma, la han destrozado, han degollado la gallina de los huevos de oro y la han conducido al colapso, con la subsecuente ruina y crisis económica de un país que, de la noche a la mañana, se quedó sin el 96% de sus ingresos en divisas: la renta petrolera.

Como señalaba en el artículo anterior de esta serie, si no entendemos o nos aproximamos a la cuestión petrolera, si no desciframos la verdad de lo que ha sucedido con PDVSA, si no nos reconocemos como un país petrolero, si nos resignamos a renunciar a la renta petrolera como pregona el madurismo, no seremos capaces de salir de la profunda crisis económica, del abismo en el que estamos todos.

Si no nos plantamos en defensa del petróleo y de PDVSA, los intereses transnacionales, junto con sus operadores políticos en el país, tendrán la excusa perfecta para privatizar el sector petrolero nacional, a PDVSA, entregar el petróleo y arrebatarnos la única posibilidad que tenemos de restablecer nuestra economía, el funcionamiento del país y de garantizar las conquistas sociales y la soberanía nacional.

Sólo la política de la Plena Soberanía Petrolera y la recuperación de PDVSA será capaz de salvar a la V República, que agoniza en manos de maduro, el Herodes de nuestra Patria.

Una operación compleja

La gestión y administración de una empresa de las dimensiones de PDVSA, resulta siempre una operación compleja. Su característica fundamental además de su extensión y dispersión en el territorio, es su necesaria continuidad. Son miles de operaciones diarias que no pueden detenerse bajo ninguna circunstancia, que requieren suministros, recursos, toma de decisiones, experiencia, conocimiento. Todos los procesos están interconectados, entrelazados, dependientes unos de otros.

Los procesos fundamentales de producción de petróleo: exploración, perforación, producción, acondicionamiento, transporte, almacenamiento, refinación y exportación, conforman un sistema, donde si falla alguno de sus componentes, el resto se va parando, uno tras otro.

Igual sucede con el gas, con la complicación adicional que la mayoría del gas en tierra firme está asociado al petróleo. Si no hay petróleo, no hay gas. Digamos que las operaciones petroleras son como un tren de alta velocidad, ningún vagón se puede detener, o descarrilar, sin afectar a todo el tren, detenerlo o sacarlo de los rieles.

En este proceso, se requiere mantener operativa y en condiciones seguras una extensa infraestructura; disponer de medios físicos para operar, plataformas tecnológicas, "software", insumos químicos, repuestos, medios de transporte, taladros, lanchas, gabarras, remolcadores, servicios........

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