menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

República Dominicana: cuando el campo deja de hablar creole, la canasta básica se tambalea

21 0
17.08.2026

La agricultura dominicana depende de una fuerza laboral haitiana que permanece invisible en el relato nacional: se necesita para sostener la producción, se tolera mientras trabaja y se persigue cuando el discurso político reclama exhibir autoridad migratoria.

El plato de comida que llega diariamente a la mesa dominicana encierra una historia que pocas veces se cuenta fuera del país y que dentro se reconoce con dificultad. Una parte sustancial del arroz, los plátanos, las habichuelas, el café, el cacao, las frutas, las hortalizas y otros productos esenciales pasa, en alguna etapa de su producción, por manos haitianas que siembran, cosechan y sostienen labores fundamentales del campo.

República Dominicana y Haití comparten una misma isla, pero también una relación marcada por profundas desigualdades, tensiones históricas y una interdependencia económica frecuentemente negada. Mientras el discurso político dominicano presenta la inmigración haitiana principalmente como amenaza para la soberanía, amplios sectores productivos necesitan diariamente esa fuerza laboral, sin la cual difícilmente podrían mantener sus actuales niveles de producción, abastecimiento y rentabilidad.

Esa contradicción se vuelve particularmente visible en la agricultura, donde los trabajadores haitianos realizan muchas de las tareas más duras, peor remuneradas y menos protegidas. Sin su participación, importantes renglones........

© Aporrea