Del carbón japonés al petróleo de Venezuela: «Dios depositó nuestros recursos naturales en otros países»
Ayer fue el carbón japonés bajo el lenguaje de la Providencia. Hoy es el petróleo venezolano bajo las banderas de la seguridad energética. Una misma lógica reaparece cuando los recursos estratégicos de otras naciones terminan convertidos en asunto de interés y seguridad estadounidense
Hay frases que no necesitan haber sido pronunciadas literalmente para condensar una doctrina, y «Dios depositó nuestros recursos naturales en otros países», expresión con la que el escritor uruguayo Jorge Majfud sintetiza una determinada concepción imperial estadounidense, adquiere renovada actualidad después del acuerdo que, según lo anunciado por el presidente Donald Trump y la propia Casa Blanca, otorgará a Estados Unidos control mayoritario sobre más de 65,000 millones de barriles de reservas petroleras venezolanas.
El antecedente histórico resulta extraordinariamente revelador, porque en 1851, cuando Estados Unidos preparaba la misión que terminaría forzando la apertura de Japón, el entonces secretario de Estado Daniel Webster escribió que el carbón existente en aquellas islas era «un regalo de la Providencia», depositado allí por el Creador «para beneficio de la familia humana».
Y agregó que el Gobierno japonés no tenía argumento razonable para negarse a suministrarlo a los barcos estadounidenses a un precio conveniente,........
