"Teoría del Loco": De Richard Nixon a Donald Trump |
"Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo que puede detenerme…No necesito el derecho internacional. No busco hacerle daño a nadie", Donald Trump
Permítanme elucubrar brevemente antes de abordar el tema que motiva este artículo, mediante el uso de un refrán popular de raíces españolas: "Hay locos que locos son, hay locos que locos no son, y hay locos que vuelven locos a los que locos no son". Esa copla describe perfectamente cómo la aparente irracionalidad ajena puede resultar contagiosa y profundamente desestabilizadora para cualquier observador externo.
El juego de palabras del referido refrán de alguna manera se asemeja a la denominada "Teoría del Loco", una estrategia cuya paternidad se atribuye formalmente al expresidente de Estados Unidos, Richard Nixon, quien durante las complejas negociaciones de paz durante la guerra de Vietnam, dispuso propalar la especie que buscaba convencer deliberadamente a sus oponentes en la mesa de dialogo de que el jefe de la Casa Blanca era una persona impulsiva, capaz de decisiones autodestructivas.
Con esa táctica de negociación proyectaba la imagen de un líder inestable que evitaba actuar bajo la lógica predecible de la diplomacia tradicional para generar una ventaja psicológica, y de ese modo muchos expertos en geopolítica entienden que Nixon inauguró una era donde el caos y la incertidumbre comenzaron a utilizarse como una política de Estado fríamente planificada desde la academia para forzar concesiones del bando contrario.
En la actualmente diversos expertos sostienen que el presidente Donald Trump ha rescatado este legado estratégico de Nixon al actuar bajo una lógica impredecible que busca proyectar inestabilidad permanente, logrando que el competidor decida retirarse por miedo a una........