Argentina sin juego propio. Solo entregar el territorio y el país
Argentina, creía que jugaba en el gran juego mundial marcando pauta, pero jugaban con ella. Perdió. Eso le pasa mucho a los recién llegados, pues si la fiesta esta buena creen que son el alma de la fiesta. Y no tomo en cuenta la historia de nuestros países, la cual no puede desecharse, ya que somos invitados al banquete, pero como el postre no como los protagonistas o socios que se anhela ser.
Así Argentina se ofreció barata al mundo empresarial confundiendo el "formar parte del juego" con ser la mesa donde otros juegan. Es que Argentina apostó a una alineación total e irrestricta con el eje Washington-Tel Aviv, creyendo que eso le otorgaría un estatus de socio o aliado.
Pero la realidad de los mercados y la geopolítica muestran que Argentina es vista solo para la explotación pura y simple. En el juego mundial hay elementos definitorios, el primero es Soberanía, si la entregas de inmediato ya estas permitiendo que jueguen con tu país y nación.
En el caso de Argentina entregó todo, solo para complacer a su máximo objeto deseado, Donald Trump. Otorgo una apertura sin ninguna reciprocidad, lo que significó la entrega de sus recursos naturales, litio, energía, tierras y desmanteló su estructura industrial y científicas, llevando al desastre a su organismo planificador en ciencia y tecnología, el CONICET y a las universidades, siempre entre las primeras de nuestro continente, perdiendo la soberanía tecnológica que un pensamiento más racional mencionaría como vital. A cambio,........
