¿La gente tiene una sonrisa en la cara?
En el marco de la reciente alocución oficial pronunciada en la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una afirmación que trasciende la simple imprudencia retórica para adentrarse en los terrenos más amargos del cinismo hegemónico.
Al declarar que Venezuela atraviesa un supuesto proceso de recuperación donde las trasnacionales energéticas despliegan sus tentáculos, el mandatario estadounidense remató su discurso asegurando festivamente que "la gente tiene una sonrisa en la cara".
Lo que el discurso imperial presenta como un benévolo florecimiento económico no es más que la reedición del viejo libreto del colonialismo extractivo, tamizado por un sarcasmo indignante (“de ser un imperio decente”) que busca invisibilizar el sufrimiento infligido a todo un pueblo.
La diplomacia del garrote ha mutado........
