Una masacre disuasoria

2016 fue el último año que fui a Venezuela al entrenamiento contra la amenaza del negrito Obama. Había puesto al país a punta de fusil con un Decreto en Washington.

Con mucho acierto, el gobierno de Maduro habilitó el entrenamiento masivo en tres opciones con tres técnicas distintas a cargo de tres países. Yo escogí la rusa porque se especializaba en defensa aérea.

Al final no pasó nada… hasta que un tres de enero diez años más tarde, la población y gobierno de Caracas fueron madrugados por unas 150 naves (según fuente yanqui, en aporrea del 4/01: fuerzas-especiales-mex/?e=74901aed…), algunas super artilladas, otras especializadas en neutralización electrónica, como la nave EA-18G.

Secuestraron al presidente del país con la ayuda del jefe de la Guardia de Honor Presidencial, general Marcano Tábate. Allí mataron a los 15 custodios presidenciales.

A menos de dos minutos de vuelo, en el sureste de la ciudad, asesinaron a 100 o 200 soldados y civiles más, en el Fuerte Tiuna donde reside el Estado Mayor y en barrios adyacentes.

El total aproximado de víctimas debería superar las 200. Pero no hay cuenta final. La........

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