La aventura de Mr Trump y sus amigos tecnofascistas

¿Que hay de revelador entre la amenaza de Trump de borrar la civilización iraní-persa del planeta, el nombramiento de Elon Musk al frente de DOGE para despidos masivos en el Estado yanqui y el acto de final de campaña del candidato Trump el 27 octubre de 2024 en el Madison Square Garden, donde 87 años antes en 1939, se reunieron los únicos 20.000 nazis norteamericanos que simpatizaban con Hitler.

Las relaciones son directas y sus revelaciones sorprendentes. Peor, sus efectos conducentes representan una amenaza latente y cataclísmica para los pobres de la humanidad.

La noche de aquel acto en el mítico stadium neoyorquino, la prensa local e internacional recordó que ese mismo espacio fue el escenario de proclamación del proyecto nazi para EEUU y se dedicaron a preguntar por la coincidencia.

No hubo coincidencia. Ni el lugar escogido, ni los oradores, ni lo que dijeron. Trump anunció deportaciones masivas de migrantes latinos como si fueran gitanos gobernados por Hitler en Hungría o Varsovia, y el comediante Tony Hinchclife declaró a Puerto Rico como "una isla flotante de basura"... y el publico lo aplaudió.

Pocas semanas después, uno de los oradores de esa noche, el megamillonario Elon Musk, era nombrado Director del Departamento DOGE. Pero ese nombre tampoco fue casual. Se basa en una palabra latina de la que deriva el sustantivo Duce, líder, guía, usado por Musolini un siglo atrás en el primer experimento fascista de la historia humana.

Días después, en otro acto, Musk levantó su brazo con la mano abierta como hacían los fascistas italianos o los falangistas españoles.

La tercera coincidencia es más reciente. El 7 de abril de este año, Trump amenazó devolver al pueblo de Irán a la edad de piedra, dos semanas después repitió la amenaza. El único precedente de algo similar se conoció entre 1939 y 1945 cuando los nazis comenzaron el exterminio de dos pueblos europeos: el judío y el gitano, a los que agregaban los homosexuales y la masiva militancia comunista de entonces. Casi lo logra.

Impacta revisar la lista de los amiguitos de Trump. Los directos y los indirectos en su emprendimiento renovador del imperio norteamericano. Así como los más cercanos o los alejados como Musk. Veamos sus ideas, pero sobre todo evaluemos lo que representan como un grupo de la actual clase dominante mundial.

Todos son megamillonarios, dueños de capitales en el sector más dinámico del capitalismo, la informática y la IA junto a la industria asociada para la guerra (satélites, drones, misiles etc). Casi todos se formaron en barrios y familias segregacionistas, en hogares ricos donde los sirvientes parecían esclavos.

Varios crecieron entre amigos que usaban la esvástica como tatuaje de moda, igual que el secretario de guerra Peter Hegset luce el tatuaje de un cruzado........

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