¿Qué podríamos y podemos hacer?

Lunes, 30 de marzo de 2026.- ¿Qué podríamos y podemos hacer?

Podríamos construir represas, embalses y redes de agua que garanticen a las generaciones futuras su abastecimiento seguro y constante.

Bastante agua hay, bastante agua tenemos.

Con plantas de tratamiento, sometidas constantemente a mantenimiento preventivo, que garanticen su funcionamiento eficaz.

Que se pueda beber directamente el agua que sale de los grifos de nuestras casas y sitios de trabajo, de estudio y entretenimiento.

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Agua suficiente, pura y saludable para todos y su manejo racional y consciente, tomando en cuenta las proyecciones de crecimiento poblacional.

Trabajar con visión de futuro, de nuestro futuro.

Analizar su comportamiento y prever posibles desbordamientos y tomar las medidas necesarias para prevenir posibles desastres.

Manejo científico del agua.

Cuidar el agua, nuestro aliado más valioso.

Podríamos y deberíamos desarrollar redes de autopistas, carreteras y caminos seguros y con suficiente vigilancia, bien cuidados y con un mantenimiento óptimo, que permitan comunicar a todo el país, de este a oeste y de norte a sur, sin groseras diferencias y con un concepto de crecimiento armónico, cuidando la preservación de nuestros hermosos y valiosísimos recursos naturales, nuestra verdadera riqueza.

Riqueza nuestra y no de otros que se creen ser dueños de todo lo que les apetece y les apetezca.

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De igual forma, desarrollar una red ferroviaria de alta velocidad, seguros y confiables, recurramos a nuestros aliados y apoyémonos en su innegable experiencia en construcción y manejo eficiente de sus redes exitosas que modificarían el concepto de movilidad y se lograría la habilitación de mayores espacios del territorio nacional, no contaminados, que permitirían mayor calidad de vida y que debemos cuidar, así como el transporte de alimentos y cargas útiles, necesarias para el desenvolvimiento de la dinámica nacional, siempre con un criterio ecológico y conservacionista.

Podemos hacer un centro educativo modelo, configurado por una red de preescolares, maternales, bachilleratos, colegios públicos y privados que compitan entre si, tecnológicos y universidades con investigación propia y con un cuerpo de docentes de alto nivel a quienes deberíamos garantizar un nivel de vida digno, con centros de investigación y búsqueda del conocimiento y de avances en diferentes disciplinas y con desarrollos propios, que aumenten nuestro grado de autonomía, manteniendo un contacto activo con los centros más avanzados de este hermoso y golpeado mundo azul que nos aloja.

En lo militar, podríamos y deberíamos modernizar, aún más, nuestra dotación, equipo, concepción y gerencia del ámbito militar, tanto en lo ofensivo como en lo defensivo y en lo aeroespacial, con especial hincapié en los avances técnicos que nos permitan posicionarnos, a nuestra escala, en un mundo dinámico y cambiante que nos exige movernos.

Salud, educación y mejoramiento en la calidad de vida que nos permita un desarrollo más armónico y sano y un mayor logro de lo que se ha dado por llamar felicidad colectiva.

Más limpieza de nuestras calles y ciudades con mejor organización y disciplina, no sólo en lo físico sino también, llevar a cabo constantes campañas de desarrollo de la conciencia ciudadana que nos convierta en vigilantes activos de nuestra propia salud colectiva, que nos enamore de sus bondades y que nos permita una vida más sana y armónica.

Recuperar nuestra autonomía y desarrollarnos como somos: diversos, alegres, curiosos , caribes, andinos, llaneros y citadinos, por demás, emprendedores, sin tutelajes pesados y sin imposiciones violentas.

Con nuestro propio Plan de Vuelo.

Eso y por supuesto, muchas otras cosas adicionales deberíamos y debemos hacer, está en nuestras manos el lograrlo.

Unidos en nuestra diversidad.

Adelante, mi querida Venezuela, no perdamos la óptica y sigamos adelante.

Se te sigue queriendo.


© Aporrea