Con EEUU prefiero la Pax Romana |
Los hechos del 3 de enero demostraron que no estábamos preparados para enfrentar una embestida de tal magnitud: invasión, destrucción, muerte y secuestro. ¿Dónde estaríamos en este momento si hubiéramos insistido en empuñar las armas? Nos superaron tecnológicamente y, lamentablemente, tal vez hubo traiciones en las filas castrenses.
Secuestraron a Maduro y a Cilia bajo la premisa del fascismo de que el problema es Nicolás; pero esto es falso. La Revolución descansa en el pueblo mismo, con el estandarte de Chávez al frente.
En un mundo donde ya casi no existe el Derecho Internacional, donde las potencias barajan cómo repartirse los territorios sobre las cenizas, y donde EE. UU. e Israel hacen lo que quieren, ¿vale la pena sacrificar a millones de venezolanos en una guerra donde el Imperialismo no sufrirá mella alguna?