Además de Maduro y Flores, toda Venezuela está secuestrada |
Bueno, al menos no mataron al presidente… "solo" lo secuestraron. Los medios han sido instruidos sobre qué vocabulario usar en esta coyuntura. No se llama secuestro, se llama detención. No se llama atraco a mano armada de cargueros en altamar. Se llama detención, confiscación de naves sancionadas. El petróleo que llevan los cargueros no se llama exportaciones venezolanas de crudo, sino tráfico ilegal o sancionado de petróleo. Y ya no se llama un continente lleno de naciones y repúblicas soberanas e independientes con sus propias historias, con las constituciones políticas más avanzadas del mundo, sino que se llama el hemisferio de EEUU, el patio trasero de EEUU.
Cuando los blanco-supremacistas que alimentan la demencia narcisa de Trump con ideas como que los latinos, los indígenas y los afrodescendientes somos razas inferiores llegamos a estos puertos de pensamiento. Para ellos somos como insectos a los que se les bombardea como fumigando cucarachas, sin piedad. Se nos desplaza de nuestros territorios como si fuéramos una plaga que no sabe estar allí.
Esta lógica del imperio norteamericana y blanco supremacista no es nueva. Pero, detengámonos, también muestra matices sorprendentes con la situación venezolana. Como lo han subrayado pensadores africanos, los imperios blanco-supremacistas de occidente se diferencian sustancialmente de los imperios concurrentes anteriores. Mientras los últimos ensanchaban sus dominios territoriales haciendo alianzas con las dinastías de sus concurrentes, los blanco-occidentales han optado por la otredad y el exterminio de las elites concurrentes en Africa, Abya Yala y la subordinación de éstas en Asia, cuando han podido.
Por eso lo que estamos viendo con el ataque a Venezuela es la muerte y el renacimiento de dos lógicas imperiales. Mientras EEUU asesina, desplaza y extorsiona elites, los imperios emergentes buscan colaborar y complementarse. Esto ya lo podemos palpar en el emergente mundo multipolar. Pero llegando acá, este mundo multipolar es una alianza de élites emergentes en búsqueda de su propia identidad colectiva. Han estado liderados primeramente por China, que con sus nuevas dinastías partidistas ha resucitado como la primera potencia tecnológica y comercial en esta época. Lo que nos tenemos que preguntar es no qué papel juegan, sino qué valor tienen las élites Venezolanas en este entramado de intereses del mundo que está emergiendo. Esto a su vez nos da una idea de por dónde se irá dilucidando la coyuntura actual de Venezuela y el mundo. Esto también nos ayuda a entender el mecanismo extorsivo que ha puesto en operación EEUU al secuestrar a Nicolás Maduro y a Cilia Flores. Como resalta Ignacio Ramonet recientemente, no mataron a Maduro, y esto es nuevo. Con este secuestro EEUU ha puesto a la élite bolivariana y de la centro-derecha venezolana a decidir: o se suman a nuestro imperio y salen ilesos, o se mueren si se suman a los imperios emergentes.
Es una situación de terror extremo, metafóricamente como si te secuestran a tu padre y a tu madre y los extorsionistas exigen que les entregues la totalidad de tus ahorros en el banco. La policía local ya está enterada de donde están los extorsionistas, pero no hace absolutamente nada para neutralizarlos. Todos están con las manos metidas en el asunto. ¿Qué camino vamos a coger? ¿Qué podemos hacer?
Por lo pronto escuchar sus demandas. "Ya vamos a tener acceso directo a los mercados venezolanos, vamos a recibir entre 30 y 50 millones de barriles en exclusiva para nosotros", celebró el extorsionista Donald Trump en sus redes sociales, replicadas en los medios corporativos. Aquí no estamos hablando de que han secuestrado solo al presidente y a su esposa. El asalto de los mercantes y el cierre del espacio aéreo indican que es toda Venezuela la que está secuestrada. Es toda la Abya Yala la que está secuestrada.
Sin embargo, Trump no está solo en esta extorsión. La........