Mi pronunciamiento ante el secuestro del Presidente Nicolás Maduro |
Me gustaría en esta primera columna de este recién iniciado 2026 haberle deseado a mis lectores y lectoras un feliz año nuevo. Pero ante el intento de hollar el sagrado suelo de mi patria y ante el luto de 40 familias que ayer perdieron a sus hijos no puedo hacerlo.
Mis líneas de hoy no son de tristeza sino de una ira contenida. En lo que me enteré en la madrugada de ayer a las 3:30 am de la agresión criminal contra mi patria, me provocaba regresar a Caracas, tomar el fusil que me corresponde e ir al combate.
Pero luego, y en una evaluación mucho más calmada y para los miles de lectores y lectoras que me siguen, trataré en la medida de lo posible a hacer algunos llamados y a pronunciarme sobre los sucesos acaecidos ayer en mi Patria.
El primer llamado es a la paz, a la calma. El propio Maduro, que en dos oportunidades en sus trece años de gobierno nos advirtió sobre este escenario, que en el caso de que a él lo "desaparecieran", "nosotros y nosotras sabíamos lo que teníamos que hacer", y una de nuestras respuestas debe ser como el mismo lo ordenó, radicalizar nuestro proceso revolucionario.
En segundo lugar, toda mi solidaridad y apoyo al Presidente Constitucional en lo político, en lo humano, en lo moral, en lo espiritual, Nicolás Maduro Moros, así como a su espora, Primera Combatiente,........