Aunque pesimistas, soñemos
Acabo de leer el último artículo escrito por Luís Fuenmayor Toro. Más allá de las diferencias políticas que tengamos, es claro y certero. Copio uno de sus nueve puntos:
Cuando un Estado, y mucho más si es un imperio, derrota militarmente a otro país, lo somete y lo obliga, bajo amenazas violentas, a conducirse según sus intereses, y no actúa en función de las necesidades de la nación subyugada, ni se convierte, por obra de gracia del Espíritu Santo, en su nuevo mejor amigo. Por tanto, no creo ningún discurso que afirme la existencia de unas........
