Ya la Luna no guarda secretos |
Los "Selenitas", solo existen en los libros de Julio Verne y los "Aretes" que le faltan, en las canciones de Vicentico Valdez.
Los "Selenitas", solo existen en los libros de Julio Verne y los "Aretes" que le faltan, en las canciones de Vicentico Valdez.
La Luna se llama Lola, el Sol se llama José, la Luna sale de Noche y el Sol al amanecer, reza una célebre canción infantil, muy popular.
Bueno, con este viaje de Artemis, a sus alrededores y más allá, se despeja una vez más y creo que en definitiva el misterio que albergaba la interrogante ¿Y qué hay en el lado oscuro de la Luna?
A pesar de que China, fue la primera y única que había logrado aterrizar un sonda en la cara oculta de la Luna (trayendo muestras), hecho, que pocos recordaban, constatando allí, solo desolación, todavía poetas desvariados, ufólogos alucinados y escritores de ficción con sus dramas, especulaban sobre la existencia allí, de extra terrestres lunáticos que impedirían a toda costa la presencia humana.
Julio Verne, también tuvo esa ilusión y la plasma en su clásico libro "De la tierra a la Lunas" (1865) y en la segunda parte "Alrededor de la Luna". No encontró el célebre narrador a los llamados "Selenitas", sólo un mundo inhóspito, sin atmósfera, sin vida, narró, lo que se imaginaba con la realidad que hoy se palpa, mediante mejores recursos tecnológicos: desolación, tierra árida y más desolación.
No encontró a los "Selenitas", ni señaló rastros de edificaciones, ni de anteriores civilizaciones, sólo un mundo inhóspito, no apto para la vida de los seres humanos que esperaban y todavía ilusamente esperan otras sorpresas.
Y con su sabiduría y su brillante imaginación, dejo una frase lapidaria:
"La tierra no necesita nuevos continentes, sino, nuevos hombres"
Tan sabia expresión, que hoy revela con toda crudeza lo que está sucediendo en nuestro planeta, donde nos esforzamos, y se invierte inconmensurables sumas de riquezas por encontrar vida fuera de nuestra esfera, por explorar nuevas tierras y nuevos continentes, pero que simultáneamente, destruimos lo que tenemos, lo que conocemos, donde vivimos y arrasamos con nuestros propios recursos, nos acabamos a bombazos unos con otros. Locura que nadie puede entender.
Si, los hombres y las mujeres actuales, que poblamos el único planeta donde existe ese "milagro" que llamamos vida, son los que debemos cambiar y olvidarnos de "grises", "selenitas", "marcianos", "Alliems", "Reptilianos" porque en esos mundos de donde supuestamente habitan, cada vez, más se demuestra, que lo que existe es la desolación y la inhospitabilidad.
Debemos convencernos que los únicos seres vivientes y toda forma de vida existente, están en el Planeta Tierra, somos únicos y si desaparecemos por nuestra propia voluntad y torpeza, sólo quedará la desolación.
Somos los únicos e irrepetibles, por razones, todavía inexplicables para la ciencia y para la fantasía religiosa, una creación de quien sabe quién o porque razones de la evolución natural.
Sólo eso somos y si lo destruimos por irracionalidad de los mismos terrícolas, el tal "milagro", desaparecerá, como la ilusión de muchos por encontrar pares fuera de este universo.
Bueno ya, está, lo que observamos desde el alunizaje estadounidense, que ha despertado tantas dudas, la sonda china y ahora nuevamente la excursión estadounidense en sus alrededores, no reportó sorpresas, pero la Luna, siempre seguirá siendo fuente de inspiración a los poetas, a los soneros que la han casado con el Sol, a los enamorados que la contemplan y de los ambiciosos de ahora, que ven en ella una fuente de recursos y quisieran explotar, aunque su luz radiante se apague para nosotros.
La Luna, "Lola", ya no guarda secretos y el Sol, "José", su compañero de viaje y nosotros, medrando a sus alrededores, a la buena del destino, que no se sabe donde nos conducirá. "Apunta a la Luna, si fallas, aterrizaras en las estrellas"