Cada día la careta de Donald Trump se le derrite en sus propias narices

Pareciera que el mundo está a punto de ser controlado por un mentiroso contumaz, sin que haya organización internacional que le ponga freno a sus ambiciones desmedidas.

Las últimas joyas de su alucinada mente, es que Venezuela, le ha robado petróleo y territorio a los Estados Unidos, sin poder presentar la mínima prueba de esa falsedad, pero con ellas justifica el crimen y la intervención militar.

Hasta por los poros le brota a Donald Trump la ambición de apoderarse del petróleo venezolano y sus riquezas naturales, expresándolo a los cuatro vientos, cayéndosele estrepitosamente los pretextos que inicialmente utilizó para intentar justificar ante su pueblo y el mundo sus agresiones contra la República de Venezuela.

Supuestamente para contener el flujo de drogas hacia su sociedad adicta, fue el pretexto inicial.

Pero lo inicio enviando acorazados y marines al Caribe, precisamente a la zona adyacente a Venezuela, cuando todos los estudios especializados y mapeos sobre el tráfico de droga lo ubicaban hacia la zona del pacífico.

¿Error? Ni lo piensen, la jugada, poco a poco se fue aclarando, el verdadero objetivo era Venezuela, país donde no solo pretende cambiar de gobierno, por uno complaciente a sus intereses, sino, apoderarse del Petróleo y las riquezas naturales de nuestro país, que requieren con urgencia para subsanar su maltrecha economía (Ya puede apreciarse por las redes miles de familias haciendo cola para........

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