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Si todo 11 tiene su 13…¿qué tiene entonces todo 3..?

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En la historia política contemporánea de Venezuela existe un episodio que marca un hito ineludible. El 11 de abril de 2002, cuando la oposición política intentó derrocar y asesinar a un presidente que buscaba consolidar un nuevo modelo de reconstrucción social, visibilizando a aquellos históricamente invisibilizados por el poder político , económico y mediático.

Luego de conspiraciones intestinas y de la manipulación sistemática de un amplio sector de la ciudadanía , a quien se le inoculó odio contra un gobierno que proclamo la justicia social como política de Estado, donde el presidente Chávez fue acusado por los dueños del poder tradicional de ser un dictador que pretendía despojar a la clase media de sus propiedades.

La clase media, sin detenerse a digerir críticamente el rencor que los medios de comunicación le inyectaban a cada instante, depositó una fe ciega en el discurso hegemónico.

Ese importante grupo de personas salió a las calles a protestar, y ese clima fue el caldo de cultivo para que se desataran los demonios del gran capital. Así ocurrió lo que quedó grabado en la memoria histórica como aquel 11 de abril.

Para evitar una guerra civil y que murieran más inocentes, el presidente Chávez tras ser traicionado desde su propio entorno militar, específicamente por la cúpula castrense decidió reunirse con quienes habían orquestando la escalada violenta.

Ello llevó a que fuera cobardemente secuestrado y puesto bajo custodia, con el propósito de asesinarlo, según los planes de las élites del poder económico, político y militar que conspiraban contra él.

Pero porque era un hombre profundamente amado por su pueblo, este se desbordó por las calles del país exigiendo su regreso.

Al pueblo desarmado se unió un pueblo en armas, la Fuerza Armada Constitucionalista. El resultado fue aquel histórico 13 de abril que todos conocemos, grabado en la memoria de quienes tuvimos la dicha de ser parte de ese momento fundacional, en el que miles arriesgaron su vida para exigir ver al presidente por quien la mayoría había votado para gobernar la nación.

Sin embargo, poco más de dos décadas después, hemos sido testigos de una violación flagrante a la soberanía nacional: el ejército de un país extranjero realiza bombardeos, destruye infraestructura estratégica, asesina a jóvenes civiles y militares, y secuestra dos ciudadanos venezolanos.

En este contexto, cabe una interrogante ineludible: ¿qué papel jugó nuestra Fuerza Armada Nacional para impedir o repetir aquel criminal asedio por parte de un país extranjero contra nuestro suelo patrio?

Pero el pasado 9 de abril cuando trabajadores y el pueblo de a pie tomaron las calles exigiendo ser dignificados , si estaban fuerzas policiales confrontando a un pueblo desarmado , cuando aquel 3 no hubo la más mínima respuesta contra el enemigo extranjero que violo a nuestra Madre Venezuela .

Si realmente existía un pueblo que apoyaba la gestión de las personas secuestradas por soldados norteamericanos, ¿por qué no salió a las calles esa gran marea humana como en aquel 13 de abril se movilizó cuando fue secuestrado el comandante Chávez a quien el pueblo no solo amó, sino que sigue amando?

¿Cómo es posible que un alto funcionario militar declarara públicamente que :

era mejor "vivir que morir por dignidad"?

¿Cómo se explica que la alta representación ejecutiva del país califique de "buen amigo y aliado" al gobierno extranjero que violó nuestra soberanía y apagó la vida de jóvenes militares?

Lo contradictorio es que un día se llame "amigo y aliado" al gobierno cobarde y genocida de Estados Unidos.

Y al otro día se convoque al pueblo a protestar contra las sanciones que ese mismo "gran amigo y aliado" impone a la nación.

Si realmente es tan gran amigo y aliado, no hace falta pedirle al pueblo que salga a protestar contra las sanciones: basta con pedirle al "amigo" que las retire. Para eso son los buenos amigos; eso es lo que hacen los buenos amigos.

¿Qué habría sido de las cinco naciones liberadas por nuestros padres libertadores , si Simón Bolívar hubiera pensado de esa manera?

Que era mejor "vivir que morir por dignidad "

Bolívar y todo ese pueblo descalzo y descamisado prefirieron morir luchando contra el poderío militar de la época: el imperio español.

Gracias a aquellas grandes mujeres y grandes hombres, cinco naciones hermanas, hijas del mismo padre Bolívar, pueden decir que son naciones libres y soberanas que rompieron las cadenas de la esclavitud imperial.

Para concluir, quisiera regresar a la pregunta inicial:

Si todo 11 tiene su 13… ¿qué tiene entonces el 3?

O, dicho de otro modo: si al golpe de abril le siguió la victoria popular, ¿qué respuesta nos exige hoy la complicidad, el silencio y la contradicción?

El 3 no es un número cualquiera: es el símbolo de lo que falta, de lo que aún no se resuelve, de la dignidad que no termina de despertar.


© Aporrea