La visión «cristiana» del poder y nuestro modelo de sociedad

La jerarquía de la iglesia católica, apostólica y romana -con el obispo de Roma a la cabeza- sirvió de base para la construcción de los Estados-nación de Europa luego de la fragmentación del imperio romano a manos de los pueblos llamados bárbaros. Una vez que el emperador Constantino determinó lo que sería la religión católica, acabando con las disensiones internas y los debates teológicos respecto a la divinidad o la humanidad de Jesús de Nazareth, así como la condición de vírgen que su madre María conservaría luego de parir y de convivir maritalmente con José, y la personalidad triple de Dios, siendo al mismo tiempo uno solo; no se permitieron más interpretaciones ni herejías derivadas del escaso conocimiento del contenido de la Biblia, ya que su lectura estaba reservada para quienes hablaban latín y griego, es decir, los clérigos, con la circunstancia que el latín es, como se reconoce actualmente, un idioma muerto. Esto no fue suficiente para contener el mensaje subversivo que muchos, digamos, iluminados extraían, por ejemplo, del Sermón de la montaña, en el cual el Maestro ambulante Jesús de Nazareth condena a los ricos y poderosos por sus múltiples fechorías y enaltece y promete el Reino de los cielos a los pobres, a los despreciados sociales y a quienes son perseguidos a causa de su deseo de justicia. La jerarquía eclesiástica, ahora asociada estrechamente al poder terrenal, comenzó una cruzada durante siglos (la que, con algunas variables, todavía se mantiene) contra la gente que reclama derechos y un mejor nivel de vida. Durante el periodo de lucha por la Independencia en Nuestra América/Abya Yala/Améfrica Ladina se vió una posición totalmente parcializada de los curas a favor de la causa realista, cosa que obligó al Libertador Simón Bolívar a tomar medidas drásticas en........

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