La calidad moral del imperialismo gringo |
Del modo como lo establece un editorial de Diario Red, «EEUU ha llevado a cabo en Venezuela un acto que es, al mismo tiempo, un atentado terrorista, un acto de guerra, un secuestro de un jefe de Estado y un intento de golpe. Independientemente de cualquier otra consideración, esto es un hecho y es el punto en el que tiene que comenzar cualquier análisis mínimamente riguroso del asunto. Lo contrario sería asumir como una suerte de "nueva normalidad" que EEUU puede asesinar personas y secuestrar jefes de Estado en cualquier país del mundo sin otro motivo que la mera voluntad de la Casa Blanca». Eso es parte inherente a la Estrategia de Seguridad Nacional adoptada recientemente por el gobierno estadounidense y que retrata plenamente las acciones y el espíritu del imperialismo gringo de ahora en adelante, con sus amenazas a diestra y siniestra. Tal cosa no sería nada posible si no existiera un vacío de consensos efectivos entre la comunidad mundial y el rompimiento abrupto de las reglas compartidas de lo que fue por mucho tiempo el respeto al derecho internacional. Esto último ha permitido y hasta legitimado que situaciones como el genocidio del pueblo de Palestina o la agresión de la cual fue víctima Venezuela a manos del imperialismo estadounidense, junto con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, se vean como algo normal y sin mucho escándalo. Es preciso llegar a comprender que la guerra es ideológica y es sobre control y ocupación territorial, especialmente donde exista algún recurso natural estratégico, como el petróleo. Estados Unidos vive un declive innegable en su hegemonía global frente al poderío económico, militar y tecnológico de Rusia, China y otras potencias emergentes que le están restando influencia y espacio en diferentes continentes. Esto le hace voltear la mirada hacia el sur,........