¿Qué queda por hacer luego del 3 de enero? |
Quienes ven en los hechos del 3 de enero pasado una catástrofe previamente anunciada y poco tomada en cuenta por el presidente Nicolás Maduro y su gabinete ejecutivo (quizá confiando demasiado en el respaldo públicamente manifestado por los gobiernos de Rusia y China, entre otros), dejando abierta la puerta a la especulación sobre una traición interna por parte de quienes ahora dirigen el gobierno nacional, concluirían en que el proyecto político del comandante Hugo Chávez tocó a su fin. Es lo que se podría aducir al observar el gran contento mostrado por el loco Donald Trump cuando se refiere a la presidenta encargada Delcy Eloina Rodríguez Gómez, al ingreso autorizado de militares yanquis en el territorio nacional y al control del negocio petrolero por su gobierno. Ésto sería el lado negativo de la situación presente y, pese a las exiguas explicaciones que han dado voceros del chavismo, éstas no acaban de convencer del todo a la mayoría de la población, independientemente de si es o no partidaria del chavismo. Tal cosa debería ser motivo de un debate serio entre los chavistas, puesto que de la debida comprensión de lo que realmente pasa en esta extraña relación transaccional, de amistad y de colaboración con el imperialismo yanqui dependerá en mucho el futuro del proceso de cambios revolucionarios, así como de la vigencia de los postulados de la Constitución de 1999 y de las diversas leyes de carácter socioeconómico que han........