Donald Trump: la confusión como forma de la guerra cognitiva

Sembrar "confusión" a toda costa, con engaños a destajo, con bombas de estruendo, con camuflajes de todo tipo. Desde una perspectiva semiótico-crítica, "la dictadura de la confusión" es un problema histórico central que no reside exclusivamente en una figura política determinada, pero Trump representa una de las operaciones ideológicas más amplias en la producción capitalista de sentido. El peligro decisivo consiste en determinadas formas de la "confusión inducida" que se articula con intereses materiales específicos y cómo esa articulación influye sobre la capacidad de las mayorías para interpretar su propia situación histórica. Donald Trump encarna una modalidad burguesa tozuda en el ejercicio del poder ideológico, cuyo rasgo distintivo no radica únicamente en la difusión de informaciones falsas, exageraciones o provocaciones mediáticas, sino en la producción sistemática de un entorno cognitivo inestable donde la capacidad social para distinguir jerarquías de relevancia, relaciones causales y responsabilidades históricas queda sometida a una presión permanente. La confusión adquiere así una función estratégica.

No constituye un efecto secundario de la comunicación política, ni una consecuencia accidental de la improvisación discursiva. Opera como un plan de intervención sobre la percepción colectiva, destinada a alterar los procesos mediante los cuales amplios sectores sociales elaboran interpretaciones acerca de la realidad, sus conflictos y sus protagonistas. En tal contexto, la confusión desquicia a la argumentación, su reiteración desplaza a la reflexión y lo escandaloso sustituye a la deliberación pública. La eficacia de este mecanismo depende de........

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