Los 250 años de la obra de Adam Smith y el egoísmo acabando con la vida

Cuando uno "jurunga" el tema del papel que juega el egoísmo en la obra de Adam Smiht, "La riqueza de las naciones", se encuentran con un hecho muy concreto. Los que siguen esta teoría económica hoy, precisan que Adam Smith pensó en una dosis racional de egoísmo, que no alcanza a producir ningún daño colateral. Para estos analistas; el tiempo (t +t1) es igual. El tiempo de hoy y los empresarios de hoy son un retrato hablado de los empresarios de ayer, y allí en vez de una cara con codicia y avaricia, se ve a la virgen María, con su imagen de ternura.

El retrato es como si Oscar Wilde y el pintor Basil Hallaward nos ofrecieran ahora mismo una imagen joven de Doran Gray. Nada ha pasado y todas las variables del mundo económico se mantienen atadas unas a otras sin posibilidad de subidas y bajadas. Ese "poquitiquitico de egoísmo esta al mismo nivel o se ha mantenido en estos 250 años en baja. Así quieren que pensemos.

Hannah Arendt fue una pensadora alemana que vivió entre los años 1906 y 1975. Ella nos dejó sus saberes, pero en una oportunidad dijo algo que nos permite refrescar esta especie de ñapita de egoísmo que Smiht dejó para hacer posible, precisamente la riqueza de las naciones y no la riqueza de un sector social de esas naciones. Hannah dijo:

«La muerte de la empatía humana es uno de los primeros y más reveladores signos de una cultura a punto de caer en la barbarie».

Ahora mismo, la empatía está en estado comatoso y el egoísmo es el partido o la organización con más militantes en el mundo, pero unos egoístas son más vivos y otros son mucho más pendejo y se creen que esa idea es una buena tabla de razonamiento. Tengo la certeza que el mundo es cínico o muy cínico. Ahora mismo estamos en la llamada semana mayor y en la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Murió por amor y en manos del odio. ¿Es el amor lo que más abunda en el mundo o el egoísmo?

Acaba de aparecer una información, con la firma de la bioquímica y experta en glucosa Jessie Inchauspé, donde precisa, que en procura de la máxima productividad (interés egoísta), la fruta no es en sí hoy, una fruta en los términos que la naturaleza nos los daba antes. Dijo este bioquímica y experta en glucosa:

«Si comparas un plátano ancestral o una manzana ancestral con uno moderno, son completamente diferentes. Por ejemplo, el plátano ancestral es pequeño, lleno de fibra, lleno de semillas y no muy dulce. Y luego el plátano moderno está lleno de azúcar, bajo en fibra, muy fácil de comer. Eso lo debe saber la gente. La fruta no es natural. La fruta es producto de la ingeniería humana».

Sencillo, las frutas son productos alterados genéticamente, ¿Para qué? Para que se vean más "bonitas", más "sabrosas", mejor color, pero llevan otras cosas que no son tan buenas para la salud, pero permiten mejorar la productividad y elevar el PIB. Poca humanidad hay en esto y bastante egoísmo de "poquito" egoísmo en el que pensó Adan Smith, como ecuación para alcanzar la riqueza de las naciones.

No se si hoy hay más guerras que ayer, pero las guerras, el progreso con su alta productividad, son hechos que tiene una fuerte dosis de egoísmo.

es ver al otro de amigo

Es ese calor de abrigo

y hacer red de hermandad.

Es Jesús en su humildad

multiplicando los panes

no es tener mente de pranes

y tener la mano abierta,

el corazón sin compuerta

y de amor, muchos volcanes.


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