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Sigue completamente latente el agotamiento del sistema de producción capitalista

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08.06.2021

Ciertamente, el agotamiento del sistema de producción capitalista es lo central para explicar los actuales vaivenes de la economía mundial.

En junio de 2016 escribí el artículo: "Agotamiento y entrampamiento del sistema capitalista". (https://www.enriquemunozgamarra.org/Articulos/149.pdf ). Desde entonces, como dice el dicho popular, "ha corrido mucha agua bajo el puente", lo que quiere decir que las tormentas sobre la economía mundial han seguido fluyendo aun con mayor furia que incluso con el criminal ataque bacteriológico (finales de 2019) originaron la ruptura momentáneamente de las cadenas de suministros internacionales (con cuarentena y cierre de fronteras a fin de evitar la propagación del mortal virus). Esto entonces obliga revisar y actualizar aquel artículo, máxime, si se tiene en cuenta su enorme importancia que entre otros explica el actual impasse y entrampamiento geopolítico mundial.

En efecto, a trece años del inicio de la gran crisis económica (2008 para adelante) y prácticamente a cuarenta y ocho del largo ciclo económico depresivo (1973), no hay ni un solo viso de una pronta salida de este ciclo depresivo. Por el contrario, el resultado de estas cruentas tormentas económicas ha sido un serio y peligroso entrampamiento. La gran carrera de las superpotencias capitalistas por las tecnologías de punta, por cierto, con algunos resultados como los 5G, etc., no son suficientes para cerrar aquella cruenta fase depresiva. Entonces este ciclo sigue latente. No es posible ocultar esto.

Se trata simple y llanamente, de un serio agotamiento del modo de producción capitalista con su hito más alto, la bancarrota económica de Estados Unidos que en estos últimos años (2019, 2020 y 2021) se ha vuelto muy clara, incluso aceptado por los propios presidentes de aquel país (Donald Trump, en 2017 y Joe Biden, en 2021).

Veamos esto:

1.- Caótica producción capitalista: sobreproducción de mercancías y sobreacumulación de capitales.

Ante todo, debemos saber que la finalidad inmediata de la producción capitalista es la extracción de la plusvalía. Además, que la ley económica suprema y fundamental del capitalismo, es la ley de la plusvalía. De esto resulta que la única fuente de las llamadas ganancias capitalista es la plusvalía. La burguesía no tiene otra fuente de ganancias. No existe otra. Ojo con esto.

Federico Engels haciendo justicia a su mejor amigo (Carlos Marx) que había sentado las bases para una visión científica del proceso histórico, particularmente muy profunda en la sociedad capitalista, dijo en el Discurso ante la tumba de Marx (1883) lo siguiente:

"…el hecho muy sencillo pero que hasta él (se refiere a Marx) aparecía soterrado bajo una maraña ideológica, de que antes de dedicarse a la política, a la ciencia, al arte, a la religión, etcétera, el hombre necesita, por encima de todo, comer, beber, tener donde habitar y con qué vestirse y que, por tanto, la producción de los medios materiales e inmediatos de vida, o lo que es lo mismo, el grado de progreso económico de cada pueblo o de cada época, es la base sobre las que luego se desarrollan las instituciones del Estado, las concepciones jurídicas, el arte e incluso las ideas religiosas de los hombres de ese pueblo o de esa época y de la que, por consiguiente, hay que partir para explicarse todo esto y no al revés, como hasta Marx se venía haciendo"

Marx fue muy claro en lo referido a las crisis económicas periódicas en el sistema de producción capitalista. En "Palabras finales a la segunda edición alemana" de su insuperable obra "El Capital" el 25 de julio de 1867 (El Capital: I tomo. Editorial Cartago. Edición de 1975) decía: "por un lado, la gran industria acababa de salir de la infancia, pues solo con la crisis de 1825 se abre el ciclo periódico de su vida moderna"

En este sentido, para el marxismo, la comprensión última de los procesos históricos debe buscarse en la forma en que los hombres producen los medios materiales.

En efecto, para Marx el misterio de cómo y por qué existe un determinado orden social y sus cambios deben buscarse en el modo específico de producción que domina una sociedad. Según Marx, el modo de producción da forma a la distribución, la circulación y el consumo, todo lo que constituye la esfera económica. Consecuentemente, para entender el modo en que la riqueza es distribuida y consumida es necesario saber cómo se produce. Esto va dar como resultado que lo más importante para la economía política (en las sociedades clasistas) es el análisis de las relaciones de producción de servicio de una clase o varias, relaciones de explotación y que a su vez le va permitir encontrar a lo largo del proceso de la humanidad, modos de producción históricamente diferentes. Abstraer esto, es muy importante.

El fundamento económico de las revoluciones sociales se pone al descubierto gracias a una ley económica general: la ley de la correspondencia entre las relaciones de producción y el carácter de las fuerzas productivas, descubierta por Marx.

En este sentido, las sociedades clasistas como la capitalista en las que actualmente vivimos se edifican sobre la base de la propiedad privada. Sobre esta base las relaciones de producción de hecho no son de ayuda mutua sino de opresión y explotación. Cierto, quien posee instrumentos y medios para producir, puede subordinar económicamente a quienes carecen de medios de producción o los poseen en escasa medida.

Entonces de lo anterior deviene totalmente de forma natural, como es en el caso del modo de producción capitalista, el caos productivo y la producción desequilibrada, bases de las crisis económicas periódicas que agobian a este sistema, lo recalco de nuevo, como reflejo de su basamento en la propiedad privada sobre los medios de producción y unas relaciones de opresión y explotación en el que se desenvuelve.

Evidentemente las consecuencias de esta situación son las características que crepitan en la actualidad en este sistema, es decir, la sobreproducción de mercancías y la sobreacumulación de capitales.

2.- Los grandes incrementos de la composición orgánica del capital:

Ahora bien, siguiendo el curso de esta abstracción, por supuesto observando a profundidad el sistema de producción capitalista, las burguesías sintiendo que las crisis económicas originan abruptas caídas en sus tasas de ganancias, creen en su insana brutalidad que aquellas pueden alzarse nuevamente, modernizando sus industrias, introduciendo nuevas maquinarias, mecanizando sus fábricas con robots y nuevas tecnologías y, sobre todo, intensificando la opresión y explotación de la fuerza de trabajo (proletariado).

Esto de acuerdo a las conclusiones científicas que llego Marx se llama Composición Orgánica del Capital y está referida a la relación habida entre el capital constante y el capital variable. Marx dice: "Esta revolución se refleja, a su vez, en la composición variable del capital –constituido por una parte constante y otra variable–, o en la relación variable que existe entre su parte de valor convertida en medios de producción y la parte que se convierte en fuerza de trabajo. Denomino a esta composición la composición orgánica del capital" (Marx, 1999, t. 1, p. 771).

En buena cuenta la composición orgánica del capital está referida a las inversiones de la burguesía en medios de producción, en este caso, mayor inversión en la parte del capital constante y menor inversión en la parte del capital variable.

Cristianamente aquella está referida a las inversiones que efectúan las burguesías en instrumentos de producción como son nuevas maquinarias, nuevas tecnologías y congelando o disminuyendo adrede los salarios de la fuerza de trabajo (mayor explotación de la mano de obra, es decir, del proletariado).

Sencillamente, esta viene a ser la respuesta de la burguesía a la disminución de sus tasas de ganancia. No olvidemos que estas desesperaciones se han vuelto muy fuertes en la época de los monopolios. En esta fase (fase imperialista del sistema capitalista), las burguesías han ingresado a una fase de mortal competencia. El control de su maquinaria militar (Estado) se vuelve cada vez muy desesperante.

Si nos atenemos a la nueva situación mundial, particularmente, a la que empieza a mostrarse a partir del año 2000 para adelante, observaremos que en los principales países capitalistas (China, Estados Unidos, Rusia, etc.) existen fuertes desarrollos científico-tecnológicos. Esto no lo podemos ocultar. Hablamos de la biotecnología, cibernética, robótica, etc. Por supuesto que esto no es por pura casualidad, obedece a las desesperaciones de las burguesías por mantener siempre altas sus tasas de ganancia.

Paralelamente, la opresión del proletariado es muy fuerte. El agolpamiento de las burguesías por la plusvalía (absoluta y relativa) es muy elevado que ha terminado conduciendo al proletariado a situaciones de cruenta sobre-explotación y extremas estreches económicas. En la actualidad (2000-2021) esto sencillamente debe ser muy grave.

Sin embargo, tras estas desesperaciones (nuevas tecnologías y estrecheces en el proletariado con enormes ejércitos de parados) las dificultades económicas de las burguesías han continuado sumamente latentes. Las crisis económicas no han sido superadas, mucho menos eliminadas, son persistentes, incluso a medida que pasa el tiempo, se tornan aún más profundas y prolongadas. Entonces lo único que han originado ha sido ahondar aún más aquellas dificultades. Y así, sus cuotas de ganancia, siguen inmisericordemente en picada.

El apunte que abajo adjunto es solo una muestra de lo generalizado que es esta en la actualidad en los países capitalistas más desarrollados.

Veamos esto:

"La fábrica Changying Precision Technology Company en Dongguan ha automatizado sus líneas de producción que utilizan brazos robóticos para producir piezas para teléfonos celulares. La fábrica también ha creado equipos de mecanizado autónomos, camiones de transporte autónomos, y todo el resto del equipamiento del almacén también ha sido robotizado. Sin embargo, aún hay personas que trabajan en la fábrica. Tres trabajadores comprueban y vigilan cada línea de producción y otros empleados supervisan el sistema de control por ordenador. Anteriormente, había 650 empleados de la fábrica. Con los nuevos robots, ahora hay solamente 60. Luo Weiqiang, gerente general de la compañía, dijo al Diario del Pueblo que el número de empleados podría bajar hasta 20 en el futuro"

Continua: "Los robots han producido casi tres veces la cantidad de piezas que se producían antes. De acuerdo con el Diario del Pueblo, la producción por persona ha aumentado de 8.000 piezas a 21,000 piezas. Eso es un aumento del 162,5%. El aumento de la tasa de producción no ha llegado a costa de la calidad. De hecho, la calidad ha mejorado. Antes de que se implantaran los robots, la tasa de defecto del producto era del 25%; ahora está por debajo del 5%. Y sabiendo todo esto, la pregunta que todo el mundo debería hacerse es: si esta tendencia, como es de prever, se amplía a todos los sectores productivos, ¿cómo se va a sustentar a ese 90% de trabajadores que se quedarán sin trabajo?" (1).

En las actuales condiciones históricas esta se ha vuelto aún más complicada debido a la imposición de la paridad estratégica que obliga que aquellas inmensas inversiones sean dirigidas principalmente a la carrera armamentística en las que están enfrascadas las burguesías financieras. En consecuencia, la competencia inter-burguesa por nuevas tecnologías es extremadamente violenta. En otras palabras, la monopolización de las nuevas tecnologías es muy fuerte.

3.- Ahondamiento de la tendencia decreciente de las tasas de ganancia capitalistas:

Marx, sobre la tendencia decreciente de las tasas de ganancia capitalistas, ha sido muy claro. Sus apuntes, aun de los tantos años transcurridos, mantienen plena vigencia y son de tremenda profundidad científica que los "sabios" del Pentágono, en sus diversas vertientes, keynesianas y neoliberales, son incapaces de rebatirlas. A este respecto dice lo siguiente: "Pero hemos demostrado que esta es una ley del modo de producción capitalista: a medida que este se desarrolla, se produce una disminución relativa del capital variable respecto del constante, y por lo tanto del capital total puesto en movimiento. Lo cual significa muy sencillamente lo siguiente: la misma cantidad de obreros, la misma cantidad de fuerza de trabajo que hacia trabajar un capital variable de un volumen de valor dado, pondrá en movimiento, en el mismo lapso, a consecuencia del desarrollo de los métodos de producción propios de la producción capitalista, una masa cada vez mayor de medios de trabajo, de máquinas y de capital fijo de todo tipo, tratará y consumirá en forma productiva una cantidad cada vez mayor de materia primas y auxiliares, y por consiguiente hará funcionar un capital constante de un valor en perpetuo aumento" (2).

La situación de las burguesías financieras, ciertamente en la actualidad, es desesperante. Esto es innegable. Como consecuencia del continuo caos productivo en su sistema de producción que los ha violentado a persistentes incrementos en la composición orgánica del capital, cargan sobre sus espaldas históricas reducciones de sus cuotas de ganancia. Esto es muy grave. Prácticamente han devenido en burguesías parasitarias.

En este marco, cuando analizamos el bajo crecimiento de los PBI en estos últimos años (2014-2021) en los principales países capitalistas, de hecho, lo primero que sale a relucir es la tendencia decreciente de las tasas de ganancia del capital. El dato que dispongo y muestro más abajo (un dato relativamente reciente) viene de Estados Unidos. Allí, por ejemplo, el crecimiento del PBI en el primer trimestre de 2016 ha sido solo del 0.8%. Si se profundiza la investigación, en efecto aquello proviene de la resistencia de los empresarios estadounidenses a invertir en el sector productivo debido a que consideran que allí existen enormes riesgos y, por supuesto, a las tasas demasiadas bajas de rentabilidad de sus inversiones, es decir, nuevamente nos encontramos........

© Aporrea


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