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EEUU pierde su monopolio político-militar de la ofensiva militar

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22.03.2022

La reciente escalada militar en Ucrania desatada por la burguesía estadounidense contra Rusia a fin de mantener su protagonismo mundial, ocurre en un momento totalmente inoportuno, cuando en el escenario internacional empiezan a relucir gérmenes de nuevas estructuras políticas (nueva superestructura política mundial) como consecuencia de las tempestades que habían venido batiéndose en la base economica desde el año 2008. Esto empieza a aclararse tras el inicio de la operación militar de Rusia sobre Ucrania y las dos contundentes respuestas militares anti-estadounidenses ocurridos en un mismo día (12 de marzo de 2022). El primero se trata de un ataque de alta precisión con misiles iskander efectuado por el ejército ruso contra un puesto de mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania (en realidad un campo de entrenamiento de paramilitares fascistas de la OTAN en Yavorovsky) cerca de la frontera con Polonia donde habrían pulverizado a más de 180 paramilitares nazis. Y el segundo se trata del ataque que hizo el ejército iraní con lanzamiento de 12 misiles balísticos tipo Fateh-110 contra un centro estratégico perteneciente al Mossad israelí (una base militar de la inteligencia israelita en Erbil, en el Kurdistán irakí), donde habrían muerto, nada menos, 9 generales sionistas junto a un número indeterminado de militares estadounidenses, que unos días antes habían asesinado a dos coroneles de la República islámica iraní. Son operaciones militares que demuestran la existencia de la ofensiva militar de estos países (Rusia, Irán, China), hasta entonces monopolio exclusivo del ejército estadounidense a lo largo de estos últimos años. Como sabemos Rusia y China han estado hasta el 24 de febrero de 2022 en una permanente política militar defensiva. Entonces, esto demuestra la incapacidad de sus "sabios y doctores" por advertir estos fenomenales cambios que han venido dándose en el ámbito internacional.

En este marco, amable lector, aquí voy a tratar de esforzarme por explicar las razones de fondo (desde la estructura economica hacia la superestructura política) de los recientes hechos geopolíticos que sacuden el planeta como consecuencia de la agudización de las contradicciones inter-imperialistas existentes entre las tres superpotencias capitalistas por el control del mundo (nuevo reparto de mercados y zonas de influencia tras la profundización de la defenestración del poderío mundial estadounidense) donde lo central en la actualidad (febrero-marzo de 2022) han sido y siguen siendo las cobardes intrigas de guerra que ha ido hilvanando la vieja burguesía estadounidense contra la burguesía rusa utilizando a Ucrania (occidente bajo su batuta). En realidad, un complot como fue su ataque bacteriológico a finales de 2019, a fin de seguir imponiendo entre los pueblos el terror y el miedo, en este caso, el terror de la Tercera Guerra Mundial, para imponer sus siniestros propósitos. Es un complot barato de boca para afuera, porque simplemente Estados Unidos es incapaz de enfrentar a Rusia en una guerra frontal por el miedo que le tiene a la guerra nuclear. Esto lo hemos hablado un millón de veces.

Tratemos de desmenuzar esto:

I.- El refugio de las burguesías es el sistema financiero, su Dios: esto implica una enorme sobreacumulación de capitales basura, mientras la economía real se sacude y tiembla

Cierto, la grave crisis económica está en su demoledor curso. Y los quejidos de la burguesía estadounidense se han vuelto ahora en fuertes alaridos. A este respecto las palabras de Mark Carney, gobernador del banco de Inglaterra, resonaron, algo así, como ciertos recorderis de la mala situación de esta burguesía. En efecto, sus palabras en unas declaraciones que hizo en el marco de su discurso antes de abandonar su puesto en la 45.ª Cumbre del G7 celebrada en Biarritz (Nueva Aquitania, Francia), entre el 24 y 26 de agosto de 2019, fueron muy importantes. Aquellas estaban referidas a la enorme contradicción que existía entre el 15 por ciento del PIB mundial que suponía la economía real de los Estados Unidos y la enorme cantidad de facturas comerciales de la economía global, además, la emisión de más de dos tercios de valores. De lo cual resultaba que en el balance total de la Reserva Federal en 2018 estaba compuesto mayoritariamente por bonos del Tesoro en un 55 por ciento y por valores respaldados por hipotecas y deudas que habían comprado de los bancos privados en estado de falencia con un 40 por ciento de existencia, y el oro y otros activos solamente eran el 5 por ciento. Esto, simple y llanamente, eran capitales basuras. Para quienes lo entienden, sencillamente, algo monstruoso. En realidad, el cuadro mostraba un capitalismo completamente ahogado en capitales basuras. Una situación por la que ahora sus quejidos se vuelven en alaridos.

Veamos:

"Los EE.UU. suponen sólo el 10 por ciento del comercio mundial y el 15 por ciento del PIB mundial, pero asimismo la mitad de las facturas comerciales y dos tercios de la emisión de valores a nivel global, según el gobernador del Banco de Inglaterra. Por ello, "mientras que la economía mundial está siendo restructurada, el dólar sigue siendo tan importante como cuando se derrumbó en 1971 el sistema de Bretton Woods. Causa demasiados desequilibrios en la economía mundial y es un peligro para las economías emergentes más débiles, que no pueden obtener suficientes dólares. Ha llegado la hora de un fondo mundial de protección contra la fuga de capitales y más tarde de un sistema monetario mundial ¡con una moneda mundial! ¡Qué ilusiones! Pero es una muestra de la desesperación de los bancos centrales" (1).

La desesperación de la burguesía estadounidense por equilibrar sus presupuestos incluso lo ha llevado a una monstruosa deuda pública. Hay un apunte que ha empezado a circular en las prensas internacionales donde se indica que la deuda pública de Estados Unidos en solo dos años (2020-2021) se habría incrementado en 7 billones de dólares, alcanzando así en la actualidad (febrero de 2022) la suma de los 30 billones. Esto, por supuesto, se complica cuando a nivel global la deuda en 2021 rozaba los 250 billones de dólares (2). Realmente monstruoso: 7 billones de dólares en solo dos años. El asunto es: ¿A futuro, podrá ser pagada semejante deuda?

El 17 de agosto de 2020, leí desde Global Research un apunte muy importante referida a la caída del PIB real estadounidense. El dato era muy claro que registraba que en el segundo trimestre de 2020 aquel rubro había caído en un 9,5% y que en cifras reales era nada menos que de los $ 19,09 billones registrados en 2019, para el 2020 solo era de $ 17,2 billones. Realmente sorprendente.

Veamos:

"Los datos presentados por Buy Shares indican que el PIB real de Estados Unidos cayó un 32,9% en el segundo trimestre de 2020. La caída iniciada por la pandemia es la peor desde el segundo trimestre de 1947 [cuando comenzó la recopilación de datos]. Se registraron caídas notables en el primer trimestre de 1958 en un 10%. Durante el segundo trimestre de 1980, también hubo una caída importante del 8%. Durante la recesión de finales del cuarto trimestre de 2008, el PIB real se redujo un 8,4%. La investigación Buy Shares también resumió las cifras reales del PIB de EE. UU. Entre 2010 y el segundo trimestre de 2020. El PIB más alto se registró en 2019 con $ 19,09 billones, pero cayó ligeramente a $ 19,01 billones en el primer trimestre de este año. Para el segundo trimestre de 2020, el PIB real cayó un 9,5% a alrededor de $ 17,2 billones" (3).

Aquí en Estados Unidos la inflación empieza a recrudecerse. Los precios de los alimentos de primera necesidad empiezan subir, incluso hay desabastecimiento de alimentos. La debacle total es riesgosa en estos momentos. Pero, para las autoridades estadounidenses no es así, incluso para ocultar esta lamentable situación han venido distorsionando las estadísticas. Se dice que el método de cálculo del índice de precios al consumidor ha sido cambiado en más de dos docenas de veces desde 1980.

Veamos el siguiente apunte del 18 de enero de 2022:

"…la Reserva Federal siguió inyectando billones y billones de dólares frescos en nuestro sistema financiero, se nos advirtió que llegaría este día…La inflación aumentó al ritmo más rápido en casi cuatro décadas en diciembre, ya que las rápidas ganancias de los precios alimentaron los temores de los consumidores sobre la economía y provocaron el desplome del índice de aprobación del presidente Biden…La forma en que se calcula el índice de precios al consumidor ha cambiado más de dos docenas de veces desde 1980, y cada vez que se ha cambiado el objetivo era hacer que la tasa de inflación pareciera más pequeña. Según John Williams de shadowstats.com, si el índice de precios al consumidor todavía se calculara como en 1990, la tasa oficial de inflación estaría por encima del 10 por ciento en este momento".

Continua: "Y si el índice de precios al consumidor todavía se calculara como en 1980, la tasa oficial de inflación estaría ahora por encima del 15 por ciento. Pero el 7 por ciento suena mucho mejor que el 15 por ciento, ¿no es así? Podemos obtener una mejor idea de lo que realmente está sucediendo cuando comenzamos a observar categorías individuales. Los siguientes números de categoría fueron publicados hoy (18 de enero de 2022) por Citizen Free Press …10 carencias que están empeorando (La gasolina sube un 56%, El aceite de calefacción sube un 42%, Coches usados: 37,3%, Alquiler de coches: 36%, El gas natural sube un 31%, Hoteles: 27,6%, Vacuno: 18,6%, Cerdo: 15,1%, Mobiliario: 13,8%. Coches nuevos: 12%" (4).

Ciertamente, esto demuestra lo importante que es para estas burguesías el sistema financiero, prácticamente, su Dios, solo a través de él pueden manipular las tasas de interés, llevándolas incluso hasta cero y por periodos prolongados, en realidad, una patente de corso para manejar sus exorbitantes capitales ficticios sin control de nadie.

Veamos:

"Vale la pena señalar que la Fed ha hecho recientemente eso. De hecho, al reducir artificialmente las tasas de interés por debajo de la tasa de inflación y una prima de riesgo, ha hecho posible que el Tesoro de los Estados Unidos pague tasas de interés reales negativas sobre su deuda pública. Esto significa que cuando la tasa de inflación es más alta que la tasa de interés nominal pagada sobre la deuda pública, el gobierno de EE. UU. Obtiene un viaje gratis a expensas de sus acreedores. Si las tasas de interés cayeran a cero, por ejemplo, o incluso a menos de cero, (como es el caso hoy en día en Japón, después de su experimento de dos décadas con tasas de interés cero, y actualmente en algunos países europeos, como Suiza, Alemania, Países Bajos, Francia, Suecia, etc.), los ahorradores, jubilados, fondos de pensiones, compañías de seguros y prestamistas en general son los grandes perdedores. De hecho, en países donde los bonos del gobierno a diez años, por ejemplo, están generando un rendimiento cero o negativo, esto significa que el principio del interés compuesto ha sido abolido de facto para los inversores. Tal desarrollo puede tener serias consecuencias para los ahorradores, jubilados y fondos de pensiones. Sin embargo, cuando el banco central compra bonos del gobierno y emite dinero recién creado a cambio, esto se llama «monetización de la deuda". Si esto se hace a gran escala, eventualmente podría conducir a una forma de inflación galopante, posiblemente incluso a hiperinflación" (5).

El asunto es que su anterior dispendio había llegado a su fin. Ahora la burguesía estadounidense exige mayores presupuestos de guerra incluso a sus propios aliados. Esto es muy claro, por ejemplo, en contra de los países europeos so pretexto de las justas y oportunas aportaciones para la OTAN (2 % del PBI). De igual modo contra Japón, Corea del Sur y otros. También presionaba al resto de sus testaferros en los países del área de su control, a fin de que se encargaran del mantenimiento de sus bandas paramilitares. Entonces, Donald Trump se peleó con todo el mundo.

Veamos:

"En su esfuerzo por mantener la hegemonía, Estados Unidos quiere conservar sus aliados, pero exige que contribuyan más a su propio dispositivo militar mundial, presionando para que los países europeos aumenten su contribución económica a la OTAN, y otros, como Japón y Corea del Sur, asuman el coste de las bases norteamericanas. El proyecto estratégico norteamericano pretende contener a China, evitar la consolidación de su alianza con Moscú, y, en paralelo, dificultar la cooperación china con la India y con la Unión Europea: en su diana está cuartear la nueva ruta de la seda (denominada también Belt and Road Initiative, BRI), el único proyecto económico global que puede afianzar la paz y colaboración mundial frente al intervencionismo militar norteamericano" (6).

Así la burguesía estadounidense ha ido degradándose. Se volvió en una especialista en crear disensiones entre países. Por ejemplo, se las ingeniaba para contraponer a Japón e india contra China. Aquello ocurría en una región muy estratégica que comprende el noreste de Asia donde confluyen Mongolia, China y Corea del Norte. En realidad, un desafío a la iniciativa Belt and Road (BRI) de China, una situación sumamente odiosa porque precisamente India era el único país del sur de Asia que no participaba en aquella Iniciativa.

Veamos:

"Sin embargo, con el primer ministro indio Modi en vísperas del 5to Foro Económico del Este de Vladivostok que propone una cooperación trilateral entre India, Rusia y Japón mediante el desarrollo conjunto del Lejano Oriente ruso, parece que la influencia económica de China en la región será desafiada. Aunque China enfatiza las relaciones pacíficas a través del desarrollo económico mutuo y la prosperidad, todavía tiene relaciones heladas con Japón e India. Por lo tanto, no es sorprendente que India y Japón hayan optado por invertir en el Lejano Oriente ruso para desafiar el poder económico de China en una región que también comparte una vasta frontera con China…Las inversiones de Japón en la economía del Lejano Oriente ruso ya exceden los $ 15 mil millones y continuarán desarrollándose, según el primer ministro japonés, Shinzo Abe".

Continua: "Con el presidente ruso Vladimir Putin ofreciendo entregas de tierras gratuitas en el Lejano Oriente a los rusos y ciudadanos naturalizados en mayo de 2016, demuestra que Rusia ha identificado que si quiere beneficiarse del rápido desarrollo y dominio económico de Asia en el siglo XXI, necesita desarrollarse sus regiones en Asia…. Por lo tanto, aunque China tiene relaciones heladas con Japón e India, puede respetar los lazos de Rusia con ambos países. Este pragmatismo ha permitido que India y Japón participen en una competencia amistosa por la influencia económica sobre la región rica en recursos de Rusia. Aunque tanto Japón como China invierten en proyectos de materias primas y energía en el Lejano Oriente, India será un nuevo jugador en este sector con el ministro indio de Petróleo y Gas, Dharmendra Pradhan, expresando su interés a largo plazo en el sector ruso del carbón y el acero durante su visita. a Rusia la semana pasada" (7).

En China, no todo lo que brilla es oro:

Cierto, en los países capitalistas de oriente, particularmente, en China, hay un fuerte desarrollo. El desarrollo tecnológico aquí es enorme. Se habla de la inteligencia artificial. De la computación cuántica. Del desarrollo del 5 G. De la robotización de la sociedad. Incluso de una IV Revolución Industrial.

Sin embargo, no puedo dejar de pasar ciertas inconsistencias de semejante grandiosidad:

En primer lugar, tener en cuenta que en las actuales condiciones históricas que presenta el mundo, todo esto (gran desarrollo tecnológico-científico) marcha principalmente adherido a la industria bélica como parte de la carrera armamentística en la que están enfrascadas las principales burguesías financieras. Es una carrera armamentística inter-burguesa por nuevas tecnologías extremadamente violenta y en un marco de estricto control monopólico. Absoluto.

En segundo lugar, el desplazamiento de esta violenta competición se produce entornillada al cien por ciento a las energías fósiles, ejemplo, la base de toda la producción mundial, es el petróleo. No hay ni un ápice de preocupaciones, en ninguna burguesía, por desarrollar las energías limpias, aquellas están fuera del alcance de estas burguesías y, más aún, son imposibles, cuando están en una época de grave crisis. Sería un suicidio aquello, pues estas burguesías están exageradamente comprometidas con la energía de los fósiles (petróleo). La lucha por este tipo de energías es a muerte, entre las tres burguesías más grandes, chinas, rusas y estadounidenses.

Esto es reiterativo. Incluso en los hechos recientes. Tras el ataque bacteriológico, por ejemplo, han empujado a los trabajos a domicilio, que algunos dicen es una grandiosidad, una maravilla. Aparentemente incomprensible a primera vista. Pues, aquello en lo concreto no es un avance, no es una maravilla, sino, en realidad es un retroceso, pues, se trataba solo de una actividad de servicios, sobrevenida tras una mortífera caída de los eslabones de la producción mundial. Un proceso con la cual buscaban desembarazarse de la sobreproducción de mercancías, también de las sobrecapacidades productivas. Estas habían sido catalogadas por las burguesías como las causantes de la gran crisis mundial y por las que una buena parte de las fuerzas productivas debían ser destruidas a fin de facilitar la apertura de un nuevo ciclo económico que les permitiesen salir de la gran etapa depresiva que estaba acogotándolos desde 1973.

Entonces saltaban por si solas las siguientes interrogantes: ¿Pasar a esta actividad de los servicios realmente implicaba un gran desarrollo? ¿Y la producción propiamente dicha? De sobra se sabía que este sector no estaba muy bien. Amén de los estragos que había ocasionado aquel ataque, entre ellas, la destrucción de las sobrecapacidades productivas. De hecho, todo esto chocaba frontalmente con todas esas grandiosidades con las que se extasiaban las burguesías, por ejemplo, la revolución industrial. Todo olía a farsa.

En el pasado hubo una época similar a lo que ahora está ocurriendo, cuando se hablaba de las grandiosidades del desarrollo tecnológico. Aquellos eran los años ochenta del siglo pasado cuando estaban engatusándonos con el cuento de la globalización. Entonces fluían aquellos mismos argumentos para imponer aquel macabro plan que ahora sabemos en qué ha terminado. Esto no es nuevo. Es viejo. Así como suena, viejo.

En este marco, se ha discutido largamente acerca del capitalismo chino. Entonces esa discusión, para mí, está cerrada. Pero, para que esto tenga validez, previamente debe admitirse dos situaciones: primero, que la mayor potencia capitalista actual del mundo es China. Aquello no es recién como algunos sostienen. Y segundo, que el centro del poder mundial ahora está en este país (China). Entonces a partir de aquí estoy muy claro que las leyes capitalistas alcanzan por supuesto a la sociedad china.

Consecuentemente China, al que algunos mencionan de una gran........

© Aporrea


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