¿Por qué no se debe discutir con un estúpido?

Pipo despidió en el portón al periodista Juancho Marcano y luego caminó hasta el garaje y empezó a observar unas sedientas mariposas amarillas que tomaban, sin saciarse, el néctar de las flores de las ixoras, mientras que más allá una orquesta de guacharacas montaban un concierto con sus voces graves y desafinadas que, a pesar de eso, alegraban el paisaje bucólico de Tacarigüita, lindo sector de la Tacarigua de Margarita.

Después el peludo pasó al interior de la vivienda y ahí se puso a escuchar a la emisora comunitaria que oía la esposa de Juancho Marcano, en la cual estaba un señor con voz engolada que hablaba de muchas cosas y luego se dispuso hablar sobre la estupidez, lo cual llamó la atención del can y paró las orejas para oír mejor. Decía: "Tenemos que tener claro que personas que son estúpidas desde jóvenes y por mucho que estudien cuando llegan a adulto mayor, no cambian, y siguen cometiendo estupideces y, lo más grave, a veces son las mismas que cometían en su juventud. Pero antes de seguir tenemos que diferenciar ignorancia y estupidez, la primera es no saber algo y es un estado temporal y remediable; mientras que la segunda es tener la información y decidir ignorarla o actuar en su contra. Así las cosas, no sabemos el porqué la gente sigue haciendo estupideces y creen que están realizando algo grande y trascendental, cuando es todo lo contrario":

Pipo oía con bastante atención aquella exposición y sin comentar nada con la señora María, por eso siguió escuchando: "Pero lo lamentable de esto, es que esta cosa despreciable se viene cometiendo a lo largo de la historia, por lo cual ha sido un tema de frustración para ciertas mentes brillantes. Por ejemplo Bertrand Russel decía: "El problema con el mundo es que los inteligentes están llenos de dudas, mientras que los estúpidos están llenos de confianza". Entre tanto el ingenioso Mark Twain, pensaba: "Nunca discutas con un estúpido. Te rebajas a su nivel y te ganará por experiencia", terminó diciendo el locutor.

Mientras tanto, Pipo, quedó pensativo sobre tal disertación, aunque se dijo: "Cuando venga Juancho se lo voy a comentar".


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