¿Cuál es el único defecto que no tiene remedio?
El periodista Juancho Marcano, aprovechando el frescor de una brisa matutina que le besaba el rostro, salió en su viejo Malibú y se llegó hasta el centro del pueblo de la Tacarigua de Margarita. Allí, luego de comprar algunas cosas en un abasto, se dio una vuelta por la calle principal para ver si encontraba a algún amigo, pero no tuvo suerte. Por tanto, regresó a su vivienda donde estaba, como siempre, su perro Pipo esperándole en el portón con una cola que se le quería salir de la alegría.
Después de que el reportero estacionó su carro, Pipo le........
