El tema salarial y la constituyente laboral, como dos presos que se reúnen para fugarse |
El gobierno de ahora, encabezado por la señora Delcy Rodríguez, ha estado haciendo cambios. Lo más ajustado que uno puede decir, para no caer en imprecisiones y descrédito, al hablar de esos cambios, es que comenzaron como resultado de lo acontecido el 3 de enero. Así como hubo acuerdos sobre la Ley de Hidrocarburos, seguro derivados de reuniones en los encuentros diplomáticos con el aval del presidente Maduro, que queda demostrado por la diligencia puesta en un asunto de tanta trascendencia, seguro que también los hubo en otros campos. Entre ellos pudo, aunque seguro estoy de eso, haberlos sobre la liberación de presos, claramente definidos de carácter político; como lo fueron Enrique Márquez y otros más.
Ha habido un proceso un tanto apuradito en los cambios, como destituir a determinados funcionarios y darle un tratamiento distinto a otra gente. Se intenta, hasta donde eso es posible, evitando rupturas que pudieran provocar graves daños y repercusiones, darle al gobierno una nueva imagen. Hay varias manifestaciones que a eso conlleva. Estamos en un proceso donde aquella frase de "El gato pardo", el conde de Salinas, en la obra de Lampedusa, "cambiemos para que nada cambie", parece tomar cuerpo y hasta armonía. Todos estos días las noticias hablan de una larga fila de visitantes e intercambio de saludos amistosos entre ambos gobernantes, de otro cambio.
El gobierno de Trump, interesado en someter a Venezuela por su petróleo, "tan amargo", como dijo Nicolás Guillén, pero no pudiendo apoderarse del territorio, destruir su ejército, hizo como un pase de magia, sacó de su sombrero un instrumento, paralizó, mató a una buena cantidad de soldados y civiles, destruyó lo que se le atravesó en el medio y, en un santiamén, a Maduro y Cilia Flores, transportó a Nueva York. Nuestras fuerzas, quedaron, como se dice en el béisbol, de un bateador, ante un lanzamiento indescifrable, rápido y curvado, "con el bate al hombro". Todavía se preguntan unos a otros "¿Qué pasó?"
Según cuentan, a quienes seguían en el mando, según lo constitucional, los hermanos Rodríguez y otros más, les llamaron y propusieron entrar en un proceso transitivo o vendría una segunda y hasta tercera oleada, en ese proceder mágico, con lanzamientos invisibles, pero destructivos y certeros. "Voy por ti", parece que dijeron, "si no aceptas y te atienes a lo hasta ahora acontecido".
Y vinieron los cambios con inusitada rapidez, mientras habíamos pasado varios años como congelados y atrapados en un estrecho espacio. Con seguridad, por razones formales e inherentes al odio, habrá solicitudes muy difíciles de complacer en lo inmediato, estando en medio de "un proceso transitorio" que demanda calma. Y eso, Trump y los suyos lo han........