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Betancourt, "promotor y cómplice" de la lucha guerrillera de la década del 60. Disparates, disparatados y el 3 de enero

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20.08.2026

¿Cuántos disparates se produjeron entre el 2000 y el 3 de enero de 2026? ¿Se explica, lo que ahora acontece, solo revisando la historia nacional a partir de ese último día? ¿Hallaremos el no hacer con el narrar lo acontecido a partir de ese momento? ¿Pasado y presente están desconectados? Hay héroes que lo son por qué hacen la guerra o mejor, ponen a sus hombres a que la hagan y se llenan, como los caudillos, ¿de gloria ajena? Y hay héroes, líderes, merecedores de reconocimiento, pero no de endiosamiento, pues en ellos, es posible hallar la huella del "Caballo de Troya".

La historia toda está llena de disparates. Cuando me hablan de la "Ilíada" y la "Odisea", por ellas recuerdo la guerra de Troya y el caballo. A los griegos que, cansados de sitiar aquella ciudad amurallada, se les ocurrió construir un enorme caballo de madera, le llenaron el vientre con un pequeño ejército y fingieron retirarse. Los troyanos al ver al enemigo en retirada, aquel enorme y bello animal de madera, dejado allí como un regalo, abrieron las puertas e introdujeron al caballo que creyeron un regalo del enemigo cansado de la guerra. Con aquel como infantil gesto, pues no se tuvo el cuidado de revisar "el obsequio", los troyanos firmaron su sentencia. Fue como "un matarse con sus propias espuelas". Del vientre del caballo, al amanecer, salieron los soldados que abrieron las antes inexpugnables puestas de Troya.

Viene a cuento la "Guerra de Troya" y la trampa griega del caballo, al revisar la historia venezolana de los inicios de la década del 60 y constatar, cómo Betancourt, en minoría y decadencia, desde el arranque, por un plan sin respaldo popular, en consecuencia, tampoco en la mayoría de los factores políticos y legislativos, pudo voltear la tendencia, la torta o "la tortilla", como cantaron los guerreros republicanos españoles, estimulando a sus más radicales opositores a asumir una forma de lucha equivocada y sin sustento. Es decir, repitió, a su manera, la trama griega contra Troya.

En el movimiento popular venezolano, opuesto y por lo menos desconfiado ante sus planes económicos, Betancourt, metió un troyano, la violencia; uno que, al mismo tiempo, había entrado por otra puerta, también como de contrabando, pero de la mano de sus propios enemigos, la lucha guerrillera. Esta fue pues una trampa doble, dos caballos de Troya.

La década del 60, estuvo llena de grandes acontecimientos; fue escena, espacio, de hechos heroicos, ecuménicos y también de........

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