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¡Por fin! El gobierno, a través de Vicente Piñate, habla de materia salarial. El buen matador mete el estoque en la frente

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25.02.2026

Vicente Piñate ha dicho que, en breve,

Delcy "hará anuncios en materia salarial".

Espero que de eso y contratos hable y no de bonos.

El toro, pese su bravura, se desvanece.

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            El salario, incluso para aquellos que se fueron a la guerrilla, sigue siendo, en teoría, algo importante y motivo de justicia; es, en muchos de ellos, un derecho no sólo por el trabajo, eso de la “venta de la fuerza”, sino por aquello que oyeron decir a otros, que llaman plusvalía. Para ellos pareciera que el asunto llega hasta allí. Por eso, les parece suficiente una ley, como aquella de la que escuchamos hablar en la década del 60, de escala móvil de salarios.

           Aquel proyecto de ley, pues se quedó en eso, estaría destinado a que, llegado a cierto tiempo y de acuerdo a la relación precios y salarios, automáticamente, los patronos harían ajustes salariales. Entonces, habiendo esa Ley, los contratos y las luchas que estos suelen desatar y desataban, parecían no tener sentido.

         En el seno de la izquierda tal objetivo tuvo simpatías y adherencias, pero también contrarios. Hubo algunos economistas que advirtieron acerca del peligro de tal norma. Si mi memoria no me falla – y miren que ella es buena cuando se trata de ir al pasado medianamente remoto, no al presente, pues el celular lo pierdo a cada momento – algunos talentosos economistas de la izquierda de entonces, entre ellos el carupanero Héctor Malavé Mata, advirtieron del peligro envuelto en aquella ley. Hablaron del riesgo de dejar todo sujeto a ella y su cumplimiento por parte del Estado y los patronos todos; pues eso implicaba rebajar y hasta paralizar las luchas obreras por los contratos, donde el salario se le definía como una importante “bujía”, por el cambio.

            Pero en la década del 60, entre nosotros, por eso que llaman el “efecto ecuménico del proceso cubano”, que lo primero que hizo fue definir a su Estado y sociedad como socialista, inspirados en lo que había acontecido en la URSS, tomó fuerza la idea que el cambio de modelo de sociedad es como hacer un sancocho sólo con candela. Como montar la olla sobre tres piedras, entre estas colocar suficiente madera seca, prender fuego y esperar que, con esos elementos, se haga un sancocho de lo que uno quiera.

          Dije sancocho, son vainas mías, de cumanés. Otro puede pensar en lo que quiera, que ese artilugio le cocine. Son cosas de gustos de cada quien y la libertad es primordial y hasta edificante. Pues mucha gente creyó y hay bastantes quienes todavía en eso siguen creyendo que, el........

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