Servilismo político. Su ruptura |
El relato político en los últimos 12 años, en cada inauguración de algunas obras pública, es la continuidad, o la remembranza del periodo guzmancista, en el último tercio del siglo XIX, que se proyectó durante el siglo XX de manera profusa, masiva y hasta grosera, elevándose exponencialmente al infinito a partir de la muerte del comandante eterno.
La práctica política de Hugo Rafael Chávez Frías, estuvo apartada de la vanagloria y condenaba la política de la exaltación personal, cuidó mucho la labor pedagógica liberadora, puntualizando que lo principal era el protagonismo del pueblo y que estaba en la presidencia de la república ejecutando su orden y su mandato, que le obedecía y se le subordina incondicionalmente, en una relación horizontal, no vertical, era la constante declaración pública, el reconocimiento del imperio de la voluntad popular, como primer soldado de la República. Insistía en cada alocución en la distinción entre los derechos sociales, legales e históricos y los favores personales. El ejercicio del poder durante su mandato separaba, combatiendo marcadamente la bondad y el altruismo y expresaba su sometimiento a las obligaciones del mandato, a los derechos legales en la construcción de la ciudadanía. Fue constante su práctica en la necesidad de superar el esquema del ejercicio de la política fundamentada en el prestigio personal del líder, confrontaba y detestaba el culto a la personalidad. Siempre cuidó en cada disertación su lenguaje, que como misil comunicaba transformación, liberación desde los hombros del pueblo. Elemento vital para la construcción de una sociedad integrada por sujetos de derecho y no súbditos agradecidos, que como satélite orbitaran alrededor del líder.
Era evidente su profundo respeto, amor y entrega por el pueblo y su insistencia manifiesta era que se le debía a éste y que obraba por su mandato. Expresando que estaba en la presidencia hasta tanto el pueblo así lo decidiera y que toda obra era por mandato de la voluntad del soberano, ante quien estaba obligado a servir y obedecer. Le daba las gracias al pueblo. No era a la inversa. Resaltaba y destacaba de manera relevante que las obras sociales, las ejecutorias políticas y económicas eran hechura del mandato de la voluntad popular, las asumía como........