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La participación ciudadana y la arborización de las ciudades

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25.08.2026

La arborización de las ciudades es una construcción colectiva del Estado, las comunas, los consejos comunales, los condominios, las instituciones educativas, asociaciones civiles y movimientos sociales, dentro del marco normativo constitucional, en cuanto a participación y protagonismo del pueblo.

Muy pocos son los pueblos, cuya gestión municipal se preocupe por la arborización de la ciudad, pero, eso sí, es constante el hacha, la tala, la sierra, la desaparición de inmensas áreas verdes, de pavimentación de "islas" viales y más o menos, con mucha irregularidad, vemos en uno y otro municipio, en las capitales de Estado la siembra de algún pequeño vergel, de jardines, parques con plantas ornamentales y de algunos arbustos, pero nunca de plantaciones de árboles frutales, tan necesarios y útiles para preservar nuestras frutas, muchas de ellas desconocidas para las nuevas generaciones, como en el caso del mamey, algunas especies de mago, mamones, cotoperiz, caimito, granadas, pomarosa y hasta el noble tamarindo, que lo conocen en empaques de plásticos, pero nunca imaginan cómo es su fruto y muchas otras frutas, base de alimento para las aves, la fauna y los seres humanos, ausentes árboles frutales proveedora de sombra, oxígeno, buen clima, protección del suelo y garantía de producción de agua.

En la ciudad de Cagua, municipio Sucre del Estado Aragua, desde hace aproximadamente cuatro años, existe una política municipal de arborización. Sus calles y avenidas son sembradas con esmero, con excelente cuidado, mantenimiento y preocupación por hacer crecer la frontera vegetal, ello constituye una acertada política, que sin egoísmo ni media tinta aprobamos, con las necesarias observaciones y aportes. Política de arborización que está evidentemente ausente en el resto de los municipios del Estado y de gran parte del país.

Toda política de arborización no debe prever ni impulsar la tala de originarios árboles, como la ceiba, el jabillo, el jobo, el samán, la caoba y que lamentablemente, algunos de ellos, en el inicio de esta política de siembra en la ciudad, fueron talados, derrumbados y quedaron expuestos sus troncos en la vía pública por mucho tiempo, por más de tres años y algunos hoy día continúa arrumados en el sitio de la tala. Eventos como este no deben repetirse y jamás encontrará en nosotros ningún consentimiento ni aprobación.

Es comprensible y ajustado a una sana recuperación del espacio verde, talar y sustituir aquellos árboles vetustos, secos, arruinados o dañinos para el ecosistema, para los servicios........

© Aporrea